Crónica del amistoso: St. Pauli 1-2 Sevilla
St. Pauli: Himmelmann; Hornschuh, Ziereis, Sobiech, Buballa; Buchtmann, Avevor, Hedenstad, Kalla; Bouhaddouz y Picault. También jugaron Heerwagen, Keller, Nehrig, Dudziak, Empen, Gonther, Litka, Ducksch y Choi.
Sevilla FC: Soria (Caro, m. 64); Mariano, Diego González, Kolodziejczak (Escudero, m. 64); Iborra, Borja Lasso, Correa (Kranevitter, m. 79), Franco Vázquez; Sarabia (Nzonzi, m. 46), Vietto y Vitolo (Konoplyanka, m. 69).
Goles: 1-0, m. 35: Bouhaddouz. 1-1, m. 52: Vitolo. 1-2, m. 68: Correa.
Queda mucho que pulir todavía en la atractiva y atrevida apuesta de Sampaoli, sobre todo en cuanto a la salida limpia del balón y los repliegues defensivos, pero lo cierto es que el Sevilla FC crece y va asimilando los revolucionarios conceptos futbolísticos de su nuevo entrenador. Los nervionenses dominaron el choque ante el St. Pauli, rival correoso de la segunda división alemana, pero también sufrieron con defensa de tres y se vieron por detrás en el marcador. Pese a ello, el Sevilla FC supo reaccionar y remontar con golazos de Vitolo y de Correa. Está claro que hay ganas, capacidad, reacción ante la adversidad y, lo más importante, mimbres para ilusionar.
Vietto dejó pronto muestras de su calidad, dirigiendo la primera acción de ataque del equipo sevillista. Con un preciso pase al hueco por el centro desarboló a toda la defensa germana y dejó solo a Mariano dentro del área, pero el pase del brasileño no encontró rematador. Un minuto después, en el 6 de partido, llegó la ocasión más clara para el Sevilla en jugada a balón parado. El conjunto hispalense botó un córner desde el perfil derecho del ataque e Iborra conectó de cabeza entre los tres palos provocando la enorme respuesta de Himmelmann. Paradón del meta germano. Los de Sampaoli dominaban y se hacían rápido con el mando del choque.
Quizás, los mayores problemas para los sevillistas volvían a acusarse, otra vez, en el inicio de la jugada desde atrás y en los repliegues defensivos. Demasiadas imprecisiones ante el St. Pauli con la defensa de tres hombres que dispuso Sampaoli. Por arriba, todo lo contrario, mucha movilidad y buenas combinaciones entre Vitolo, Franco Vázquez, cuya calidad es indiscutible, y sus compatriotas Correa y Vietto. Puedo marcar de nuevo el Sevilla en el ecuador de la primera mitad tras una buena jugada de Correa por la izquierda que terminó con un disparo alto de los sevillistas.
El primer tiro a puerta con peligro de los alemanes llegó en el minuto 29. Picault se coló en el área nervionense y su disparo escorado lo consiguió atrapar por abajo David Soria. El Sevilla no supo escuchar el aviso e instantes después llegó el mazazo para los de Sampaoli. Buena apertura de los teutones desde la derecha con un balón que encontró a Bouhaddouz dentro del área, control con el pecho del delantero y disparo franco de éste para batir a Soria. 1-0… un mar de facilidades. Mariano, como improvisado central diestro, no tapó bien esa zona, teóricamente suya. Aziz Bouhaddouz, sin oposición alguna, tuvo todo el tiempo del mundo para pensar y remachar la jugada. Antes del intermedio pudo caerle el segundo al Sevilla por mediación de Hornschuh. Por fortuna, Soria desvió a córner. También Borja Lasso tuvo una excelente ocasión para nivelar el marcador pero no supo definir solo ante Himmelmann.
El Sevilla dominó la primera mitad, intentando generar fútbol con toques rápidos, pero gozó de pocas ocasiones claras y además se fue en desventaja. El St. Pauli aprovechó los huecos y errores atrás. La defensa de tres de Sampaoli concedió y también se notó la ausencia de Kranevitter en el pivote defensivo. La solución que encontró el técnico argentino fue la de dar entrada en el campo tras el descanso a Steven Nzonzi y el juego del Sevilla mejoró bastante en calidad, intensidad y cohesión. El empate llegó pronto, gracias a un magistral pase largo de Iborra que habilitó a Vitolo para que el canario se deshiciera del portero germano con un habilidoso control-regate con la cabeza y empujara el balón a placer al fondo de las mallas. Calidad a raudales en la asistencia del valenciano y en la definición del ex de la UD Las Palmas.
El Sevilla fue creciendo, mejorando e insistió y presionó a su rival hasta encontrar el gol de la victoria. Éste llegó a poco más de veinte minutos del final merced a una preciosa pared entre Borja Lasso y Correa que el argentino resolvió mandando el balón a la escuadra de Himmelmann. Mejor versión, sin duda, la de este Sevilla en la segunda mitad, aunque aún queda mucho trabajo por delante. En el tramo final del choque, Caro, que había sustituido a Soria en la portería sevillista, tuvo tiempo para lucirse con una buena parada a lanzamiento de falta de los germanos, y Konoplyanka mandó un balón a la madera en una contra sevillista.