Alcaraz perfiló ayer su primer once pendiente de algunos tocados

Viernes, 14 de octubre del 2016 a las 07:06

Una sesión básica, corta, más bien de recuperación, con trabajo en acciones a balón parado, sirvió para que asomara el posible equipo titular del Granada en el Vicente Calderón. El primer esbozo de Lucas Alcaraz al frente.

La posible alineación se depura por descarte de alguna manera. Las ausencias de varios zagueros por lesión propicia que el único cuarteto disponible sea el formado por Tito, Vezo, Lombán y Gabriel Silva. El ovetense tendría así la oportunidad de volver a los esquemas, tras aquel encuentro en Las Palmas.

Si en algo ha trabajado Alcaraz es precisamente en reducir la fragilidad defensiva. Esto no sólo se consigue con repliegue y concentración, sino evitando fiascos absurdos en la construcción de las jugadas que lejos de aportar opciones de marcar, propicien agujeros en el propio sistema, destrozando las transiciones de un campo a otro. Con efecto correctivo, el preparador granadino necesita encontrar una pareja de mediocentros acorde. Parece muy satisfecho con la labor de Victorien Angban. Un chico bastante maduro.

En estos momentos, encontrar la consistencia general pasa por aprovechar momentos de forma y apostar por quienes han cogido las nociones tácticas más rápido. En tal contexto, Angban crece con confianza. Es ante todo un recuperador muy dinámico, como demostró en los minutos en los que contó para Jémez. Su asignatura a superar es con el balón, aunque tampoco es un futbolista pretencioso, que mete al resto en algún entuerto. No será un 'cerebro', pero sí puede ser un 'barrendero'.

Javi Márquez trabaja como su acompañante. El catalán fue el encargado principal de sacar las secuencias de estrategia en las que ahondaron los nazaríes. Saques de esquina donde el preparador granadino cuidó mucho los bloqueos, recurso que emplea fenomenal el Atlético de Madrid. A Márquez le toca ejecutarlos y le mete en el dibujo de lleno. Krhin regresó con una sobrecarga de Eslovenia, por lo que parte con desventaja.

Todo parece articularse en torno a un 4-2-3-1 provisional, en el que Ezequiel Ponce tiene plaza asegurada por las condiciones que está exhibiendo. Parece que es una de las debilidades de su nuevo jefe, por su calidad y predisposición.

Justo detrás, se ubicará Alberto Bueno. La competencia es intensa en ataque, con Artem Kravets y David Barral. El ucraniano viene de marcar goles con su selección y aparece como una alternativa si el Granada tiene que mutar a 4-4-2. Pero parece que Bueno cuenta con más opciones al menos para esta cita.

Hay una banda designada para Andreas Pereira, la izquierda, mientras que en la derecha asoma Isaac Cuenca, que ha aprovechado la ausencia de Mehdi Carcela por gastroenteritis. Todo está por ver, en cualquier caso.