Crónica del amistoso: Sevilla 3-4 Boca Juniors
Sevilla FC: Sirigu; Mariano, Carriço, Iborra, Kolo; Kranevitter, Nzonzi; Correa, Ganso, Sarabia; y Ben Yedder. También jugaron Vietto y Franco Vázquez.
Boca Juniors: Sara; Jara, Tobio, Insaurralde, Silva; Bentancur, Gago; Pavón, Tévez, Centurión; y Benedetto. También jugaron Zuqui, Pablo Pérez, Carrizo, Bou y Cubas.
Goles: 0-1, m. 25: Benedetto. 1-1, m. 30: Nzonzi. 1-2, m. 37: Pavón. 1-3, m. 60: Tévez. 2-3, m. 84: Kolo. 3-3, m. 90: Vietto. 3-4, m. 94: Tévez.
Más allá de los incontestables éxitos deportivos, la grandeza de una institución se reconoce por la gratitud y el credo hacia los suyos. No pudo ser más bello y emotivo el tributo rendido por el Sevilla FC y su afición a la figura de Antonio Puerta, el “Eterno 16” que con su zurdazo al Schalke 04 aquella mágica noche del 27 de abril de 2006 abrió el camino de la etapa más gloriosa del club de Nervión, con nada menos que nueve títulos en la última década.
Enfrente, a la altura del acontecimiento, un oponente de talla mundial: Boca Juniors. Sampaoli, como avanzó en la previa, concedió minutos a los menos habituales, si bien en su formación de salida incluyó a hombres como Mariano o Nzonzi, indiscutibles en el esquema del técnico argentino durante la temporada.
El Sevilla comenzó defendiendo la portería de Gol Sur. El equipo utilizó uno de los dibujos habituales de Sampaoli, con línea de tres atrás (Carriço, Kranevitter y Kolo), Iborra y Nzonzi ejerciendo de pivotes, y dos hombres como carrileros abriendo las bandas: Mariano y Pablo Sarabia. Desde el pitido inicial, los dos equipos demostraron que el partido era algo más que un amistoso. Choque de trenes buscando la vitoria. Al final terminaría llevándosela el que puso algo más. Ganso, que se vio en una nueva chance para seguir progresando y adaptándose al vértigo del fútbol europeo, intentaba tomar el mando en la zona ancha, pero al Sevilla le costaba generar en el partido. Apenas un disparo desviado de Mariano fue la producción ofensiva de los locales en el primer cuarto de hora. Boca se mostraba rocoso y con dinamita arriba. Así, el conjunto xeneize se adelantó en el 25 por medio de Benedetto. El punta se fabricó un golazo con un disparo desde fuera del área que no alcanzó Sirigu. El meta italiano sigue sin justificar su llegada a Nervión. Estaba desaparecido desde su absurda expulsión en Bilbao. Contra Boca, y excepto algún mano a mano que salvó ante Tévez, tampoco aprovechó su oportunidad.
El Sevilla tiró de casta, empujado por su gente, y consiguió nivelar el marcador instantes después gracias a la clarividencia de su mejor hombre, el francés Steven Nzonzi. El ex del Stoke, que negocia su renovación, puso a la grada en pie con un gran disparo lejano ante el que nada pudo hacer Guille Sara. El partido volvía a equilibrarse, estaba disputado. Hasta que Boca volvió a meter una marcha más y encontró premio. Pavón, tras un gran regate a Kolo, elevó el 1-2 al electrónico y los argentinos se marcharon al descanso en ventaja.
En la reanudación, el conjunto de Barros Schelotto puso tierra de por medio con otro golazo. Su autor, en esta ocasión, el ‘Apache’ Tévez, que se deshizo de Carriço con un control orientado y batió a Sirigu con una preciosa vaselina para establecer el 1-3. Sampaoli movió el banquillo dando entrada a Vietto y Franco Vázquez, buscando retomarle el pulso a su equipo… y consiguió resucitar al Sevilla FC. Mano de entrenador. A siete minutos del final Kolo acortó distancias rematando a la red un córner botado por Sarabia y en el último suspiro, el ‘killer’ Luciano Vietto empató el choque con un testarazo a pase de Franco Vázquez. Sin embargo, Tévez se la tenía guardada para el descuento. Boca quería el Trofeo y se lo llevó. El ‘Apache’ hizo el tanto de la victoria xeneize con un derechazo desde 25 metros que no alcanzó Sirigu, quien pudo hacer mucho más por evitar el tanto. Lo importante, la tremenda fiesta vivida en Nervión. La fiesta del sevillismo en honor a su mito. Va por ti, Antonio.