Unzué organizó un partidillo de 10 contra 10 con Wass de comodín

Martes, 11 de julio del 2017 a las 12:47

El nuevo Celta toma forma en A Madroa. La criatura está todavía tierna, en la fase inicial de gestación. Pero empieza a apuntar líneas claras en su personalidad. De Unzué se sabía que aplicaría la defensa en zona, concluyendo con la marca individual que caracterizó al equipo celeste durante la etapa de Berizzo. Y el entrenador navarro no se ha demorado a la hora de iniciar quizás la transformación más complicada que debe acometer. 

Sin piezas suficientes para un once contra once, Unzué y Moreno organizaron un partidillo de 10 vs 10, alineando por una parte a Mallo, Costas, Fontás, Pampín, Brais, Jozabed, Pape, Pione y Beuavue a un lado; al otro, Roncaglia, Cabral, Sergi Gómez, Alende, Hjulsager, Borja Fernández, Radoja, Álex López y Maxi Gómez.  Wass hizo de comodín, pasando de un equipo a otro cuando este tuviera el balón.

El equipo empezó a moverse de forma acompasada. Casi todos crecieron en el fútbol con la disposición zonal. Pero han de recordar las rutinas abandonas durante tres temporadas.