
El Girona afronta un momento delicado en la portería después de que Vladyslav Krapyvtsov haya quedado fuera de combate tras lesionarse el tobillo en el partido con la selección sub-21 de Ucrania contra Turquia. El joven guardameta estará entre cuatro y seis semanas apartado, hasta Navidad, así lo ha informado el Club. Lo que deja al equipo con solo Paulo Gazzaniga y Dominik Livakovic disponibles para un tramo de competición especialmente exigente.
Gazzaniga se mantiene como la opción prioritaria para Míchel, pero el caso de Livakovic añade un elemento de tensión. El portero croata desea abandonar el club en enero para buscar continuidad y llegar al Mundial en las mejores condiciones. Sin embargo, su situación contractual complica el plan: ya disputó minutos oficiales esta temporada con su club de origen, y si llegara a debutar con el Girona, la normativa europea le impediría volver a cambiar de equipo hasta final de curso.
Así, cualquier contratiempo que afecte a Gazzaniga podría obligar a Livakovic a asumir la titularidad y, por extensión, a permanecer en Montilivi. Todo ello coincide con un calendario cargado, incluidos duelos ligueros de alto nivel y una cita copera en Ourense.


