El Villarreal y Cani están agilizando la búsqueda de una salida que satisfaga a todas las partes. La marcha del centrocampista aragonés, que tiene contrato hasta 2017, no será sencilla, aunque a día de hoy parece que su futuro pasa inexorablemente por jugar en el extranjero.
Lo que sí está claro es que el Atlético de Madrid no hará efectiva la cláusula de compra que figuraba en su contrato de cesión y que expira el próximo martes 30 de junio. El maño apenas ha entrado en los planes de Simeone --a pesar de que el técnico dio el visto bueno a su llegada en el mercado invernal-, por lo que no volverá a jugar de rojiblanco en el Calderón.

