El técnico amarillo empieza a ensayar una visita a Granada sin tres de sus puntales: Musacchio, Dorado y Giovani

El empate ante el Betis no es lo que más ha preocupado a Marcelino García Toral en las últimas horas. Al final, el punto logrado por el Villarreal en uno de sus peores partidos de lo que llevamos de temporada se puede considerar hasta bueno, visto lo visto horas más tarde con la derrota de la Real Sociedad que permitió a los amarillos mantener la quinta plaza. Ni siquiera la sensación de que el equipo ha bajado una marcha en su velocidad o que el 1-1 del domingo fuera el segundo encuentro consecutivo en casa sin poder sumar una victoria se han convertido en los principales dolores de cabeza del técnico en este último tramo de Liga.
El verdadero drama de Marcelino aún está por confirmarse y es el que puede llevar al preparador amarillo a afrontar la visita a Granada, el próximo sábado, con una plantilla en cuadro por culpa de lesiones y sanciones. El Villarreal se presentó ayer en el primer entrenamiento de la semana con ocho jugadores en la lista de bajas confirmadas y dudas para el siguiente compromiso liguero, ni más ni menos que un tercio del actual grupo de 24 jugadores con los que cuenta el cuerpo técnico para afrontar las últimas 12 jornadas de la temporada.
Tres de ellos (tres titulares), Musacchio, Dorado y Gio, no son bajas confirmadas, pero el alcance de sus respectivos problemas físicos hace más que complicada su presencia en Los Cármenes. Las lesiones de los dos centrales, muy parecidas, aunque se trata de una rotura del dedo de un pie en el caso del argentino y de solo una fisura en el del defensa cordobés, deja a Marcelino de nuevo en la tesitura de tener que volver a presentar ante el Granada un eje de la zaga tan joven como inexperto: Gabriel y Pantic. Tampoco parece en condiciones de echar un cable Pablo Íñiguez, que hay hace muchas semanas que viene acumulando contratiempos que le impiden estar sobre el césped.
EL CASO DE GIO // Giovani también lo tiene crudo. Ayer, la federación mexicana justificó su ausencia para el amistoso de mañana ante Nigeria por una posible rotura miofascial del gemelo izquierdo. Tras el encuentro ante el Betis, el Villarreal tan solo informó de una elongación en esa zona, que sigue siendo la versión oficial. En todo caso, se trata de una lesión lo suficientemente importante para pensar que el preparador amarillo tenga que ampliar al ataque sus variaciones obligadas. Las dudas se completan con la decisión que pueda tomar mañana el Comité de Competición con Ikechukwu Uche, al que puede caerle un partido de sanción si las alegaciones al acta presentadas por el club amarillo no son tenidas en cuenta por el órgano sancionador de la RFEF.
PROBLEMAS ‘MENORES’ // La lista de contratiempos con las que ha iniciado la semana en Submarino se completan con Sergio Asenjo y Cani. El guardameta es el que menos preocupa al cuerpo técnico, ya que la contusión que sufrió en su espinilla durante el encuentro ante el Betis no parece que vaya a apartarle de disputar el que sería su 25º encuentro con el Villarreal. El aragonés, por contra, será, una semana más, una de las grandes incógnitas de cara a la citación que debe facilitar Marcelino el viernes. Cani tiene el alta médica en su poder, pero los casi tres meses sin competir alargan un poco más uno de los regresos más esperados para esta segunda parte de la temporada.
FUENTE: http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/deportes/drama-marcelino_864084.html

