
El Sevilla FC afronta el mercado de invierno de 2026 con la necesidad urgente de cerrar una gran venta para regular su situación económica y cumplir con el Fair Play Financiero. El club necesita generar alrededor de 10 millones de euros o incluso más en ingresos netos mediante traspasos, preferiblemente en forma de plusvalías, es decir, beneficios contables una vez descontadas las amortizaciones pendientes de los jugadores.
La delicada coyuntura financiera explica esta exigencia. El Sevilla arrastra pérdidas elevadas, cercanas a los 55-60 millones de euros en el ejercicio 2024-25, que se suman a déficits acumulados superiores a los 200 millones en los últimos años. A ello se añade un límite salarial extremadamente bajo en LaLiga, uno de los más reducidos de Primera División.
Esta situación obliga al club a equilibrar cuentas para cumplir con el FPF, liberar masa salarial y poder inscribir o reforzar la plantilla, siempre condicionada a salidas previas. Con el cierre contable fijado para el 30 de junio de 2026, enero se presenta como una ventana clave. Jugadores como Juanlu Sánchez o Rubén Vargas aparecen como posibles activos de mercado para aliviar la presión económica.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

