La enfermería del Leganés está de enhorabuena. Diego Rico, su inquilino de más larga duración, ha recortado los plazos de su puesta a punto y se encuentra cerca de volver antes de lo previsto a los terrenos de juego. Si no hay recaída, el lateral izquierdo podría estar compitiendo de nuevo a principios de febrero. Cuando se rompió, se creía que no retornaría hasta mediados de marzo.
Ahora Rico es uno más en parte de los circuitos de intensidad que planifica Miguel Pérez, el preparador físico, y cuenta los pocos días que le restan para volver a sentirse futbolista.

