Tres semanas después de marcar ante el Celta uno de los goles más importantes de la historia reciente del Alavés y caer lesionado, Edgar Méndez volvió a entrenarse ayer con el resto de sus compañeros en Betoño. El extremo canario, no obstante, se ejercitó a menor ritmo, todavía lejos del punto físico óptimo para jugar al máximo nivel.
El regreso a la normalidad por parte del tinerfeño supone un gran alivio para el Alavés, ya que a día de hoy es el único extremo puro de la plantilla de Mauricio Pellegrino. Sin embargo, todavía es duda para el duelo del lunes ante el Sevilla (20.45 horas en Mendizorroza), ya que cumplirá casi un mes sin competir.

