
El Santiago Bernabéu fue testigo de una victoria de esas que dejan un sabor agridulce: tan necesaria para la tabla como inquietante para el espíritu. El Real Madrid se impuso al Rayo Vallecano (2-1) en un duelo agónico, resuelto desde los once metros en el último suspiro de un partido que olió a drama, fragilidad defensiva y a la heroica resistencia de un rival que vendió carísima su derrota.
La tarde empezó torcida. Apenas transcurridos ocho minutos, el silencio se apoderó del templo blanco cuando Jude Bellingham echó el freno por un pinchazo muscular; un contratiempo que obligó a Álvaro Arbeloa a retocar el dibujo dando entrada a Brahim. Sin embargo, en medio de la incertidumbre, apareció la magia. En el 15’, Vinícius Júnior se inventó una oda al fútbol: cabalgada desde su campo, dos rivales retratados y un misil a la escuadra que hizo saltar los asientos. Pero el gol fue un espejismo de tranquilidad. El Rayo, lejos de amedrentarse, dio un paso al frente liderado por un punzante Isi Palazón.
Tras el paso por vestuarios, llegó el jarrón de agua fría para los blancos. Jorge de Frutos aprovechó un desajuste de Tchouaméni para poner las tablas y devolver al Madrid a la cruda realidad. A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo de imprecisiones y nervios. Mbappé y Vinícius chocaban contra el muro vallecano y el travesaño y Batalla se agigantaba ante Arda Güler. Solo la expulsión de Pathé Ciss en el tramo final terminó por inclinar definitivamente la balanza hacia el área visitante.
El asedio fue un ejercicio de insistencia volcánica pero con poco orden. Parecía que el empate estaba sellado hasta que, en el minuto 99, el destino le guiñó un ojo al Madrid: penalti sobre Brahim. Kylian Mbappé cargó con el peso del estadio y no falló, cruzando el balón para rescatar tres puntos que valen oro. El Madrid sobrevive, pero no enamora. En esta ocasión, la épica no llegó de jugada ensayada, sino del frío y solitario punto de penalti.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.



