
La victoria del Valencia CF frente al Club Atlético Osasuna en Mestalla (1-0) dejó una lectura táctica interesante más allá del penalti convertido por Largie Ramazani en la segunda mitad. El encuentro confirmó una variante que Carlos Corberán llevaba varios días trabajando: adelantar la posición de Filip Ugrinic para que la presión del Valencia comenzara más arriba y resultara más incómoda para la salida de balón rival. El objetivo fue una pequeña reordenación del centro del campo con efectos claros en el comportamiento colectivo del equipo.
El suizo partió en una zona más adelantada de lo habitual, prácticamente como interior alto o mediapunta de apoyo, mientras que Guido Rodríguez se mantuvo como pivote más retrasado y referencia posicional en la base de la jugada. Por delante de él se movieron Javi Guerra y el propio Ugrinic, aunque con funciones bien diferenciadas. La idea era que Ugrinic fuera el primero en saltar sobre la circulación inicial de Osasuna, activando la presión en campo contrario y obligando al rival a jugar más directo o a cometer errores en zonas comprometidas.
Ese movimiento tuvo además un efecto liberador para Javi Guerra. Con Guido ocupándose de la iniciación y de la vigilancia tras pérdida, y con Ugrinic fijando su radio de acción más cerca del último tercio, el centrocampista valenciano encontró más margen para recibir entre líneas, conducir y filtrar pases en zonas intermedias. El reparto de tareas resultó bastante claro: Guido organizaba desde atrás, Guerra asumía la creatividad y Ugrinic aportaba energía, presión y llegada en campo contrario, ahogando la salida de balón del rival.
El perfil físico del suizo encajó bien en ese rol. Con zancada larga, capacidad para recorrer metros y buena lectura para saltar a los duelos, Ugrinic pudo abarcar una zona amplia del campo y sostener el ritmo de presión que buscaba el Valencia. Una tarea que solía hacer bien Lucas Beltrán, ahora lesionado. Su presencia constante en tres cuartos ayudó a empujar al equipo hacia campo rival y a que las recuperaciones se produjeran más arriba de lo habitual.
Sin firmar estadísticas decisivas, su actuación tuvo peso en la dinámica del partido. El Valencia consiguió incomodar la salida de Osasuna y jugar más tiempo cerca del área contraria. Un ajuste discreto, pero revelador del tipo de mecanismos que Corberán intenta consolidar en el equipo.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

