
El Atlético de Madrid, obligado a ganar con amplitud para asomarse al ansiado top-8, se estrelló contra la frialdad competitiva del Bodø/Glimt (1-2) y quedó condenado a la repesca. La grada, que había llegado con la ilusión intacta, terminó despidiendo a los suyos con un murmullo denso, consciente de que el premio directo se había escapado entre pequeños detalles y una eficacia rival impecable. El sueño de la clasificación cómoda se diluyó sin ruido, casi con un punto de sarcasmo involuntario.
El partido comenzó con aviso serio: en el minuto 2, Giménez salvó en la línea un picado de Fet tras una prolongación de Høgh. Respondió el Atlético con un cabezazo de Sørloth que Khaikin sacó bajo palos (7’). El gol llegó en el 14’, cuando Hancko centró desde la izquierda y el noruego, imperial en el salto, cruzó a contrapié. Antes, Baena había visto anulado un tanto por fuera de juego (11’) y Julián Álvarez, un gol olímpico invalidado por no haberse reanudado el juego (19’). El dominio era rojiblanco, pero no definitivo. En el 34’, Høgh rescató un balón por la izquierda, Bjørkan asistió y Sjovold empujó el empate. Barrios rozó el descanso perfecto con un disparo al larguero en el 45’.
La segunda mitad se volvió un territorio inestable. En el 58’, un eslalon de Berg generó una secuencia de rebotes en el área que terminó con Høgh empujando el 1-2 tras el rechazo de Oblak. Simeone agitó el banquillo, pero la claridad no regresó. Almada tuvo dos ocasiones claras y en la más franca, tras una dejada de Ruggeri, no logró dirigir el remate. El Bodø resistió, compacto y valiente, mientras el Atlético acumulaba centros, llegadas y frustración. La noche acabó sin el ansiado pase directo, sin margen para el consuelo… y sin ese “Topocho” que, sin querer, ya se había convertido en un posible fichaje ilusionante.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.



