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Sábado, 12 de agosto del 2017 a las 05:46

Crónica del Carranza: Cádiz 0-1 Las Palmas

Cádiz: David Gil, Carpio, Servando, Garrido, Rubén Cruz, Álvaro, Marcos Mauro, Bijker, Dani Romera, Moha y Abdullah.
También jugaron: Correa, Jesús Imaz, Villanueva, Aitor García, José Mari, Alex Fernández.

Las Palmas: Raúl Lizoain, Michel, David García, Aythami, Borja Herrera, Hernán Santana, Javi Castellano, Halilović, Momo, Araujo y Calleri.
También jugaron: Hernán Toledo (46′), Tana (68′), Jonathan Viera (78′), Prince (78′).

Goles: Calleri (26′).

Manolo Márquez partió con un once donde en principio se guardaba la mayoría de las armas, donde sobresalía la presencia de Jonathan Calleri y Alen Halilovic. También la de Sergio Araujo, quien partía desde la izquierda pero aparecía prácticamente por todas las zonas del ataque, muy activo y mostrando muy buen entendimiento con su compatriota.

Parece imponerse en el equipo amarillo la idea del 4-1-4-1 independientemente de los futbolistas en el campo, ya que pese a coincidir a la vez Hernán y Javi Castellano en el once, el gemelo ejerció de único pivote con el de Zárate de volante junto a Momo, tratando de ser agresivo en la recuperación en la zona de creación gaditana.

El partido inició con susto para el cuadro grancanario, con dos balones desde ambas bandas del Cádiz que se pasearon sin rematador por el área pequeña de Raúl Lizoain. El césped pasaba factura y la UD, como durante toda la pretemporada, entraba poco a poco en ritmo. Calleri, nuevamente muy activo y participativo en ataque, sacó de sus casillas a Servando primero recibiendo una agresión, luego un golpe en la espalda y posteriormente haciendo lo que más duele al defensa: adelantarse en un centro medido de Michel Macedo para rematar de forma contundente con la cabeza a la escuadra. 0-1.

Tras el descanso cambió la historia. Márquez dio entrada a Hernán Toledo por Halilovic y movió a Araujo a la banda derecha. El argentino tuvo la ocasión de sentenciar, pero no aprovechó un gran pase de Araujo en mano a mano ante el arquero local. El Cádiz subió la intensidad y a la UD se le empezaron a agotar las pilas. De esta forma el conjunto de Cervera se adueñó del encuentro y encontró grietas en la defensa amarilla percutiendo por las bandas, la parte más frágil de Las Palmas unida a la completa pérdida de dominio en el centro del campo.

Javi Castellano y Hernán Santana se diluyeron, Momo se quedó sin gasolina y el Cádiz empezó a achuchar. Desdibujada sobre el césped, la escuadra andaluza merodeó con insistencia el área de Raúl Lizoain forzando saques de esquina y numerosos centros al área. Con el paso de los minutos se convirtió casi en un baile. Márquez introdujo a Tana por Araujo para tratar de recuperar la posesión, pero la UD seguía haciendo aguas por todas partes.

El banquillo volvió a moverse y ahora tuvo que recurrir a Jonathan Viera y Prince Boateng. Los cambios surtieron efecto y se frenó el empeño gaditano, bajando el ritmo del juego y ganando frescura por el medio. No obstante, siguió disfrutando de ocasiones y Jesús Imaz perdonó a última hora lo que parecía un empate seguro.

Ahora en la final esperan mañana Málaga o Villarreal, en un partido que se espera muy diferente desde el saque inicial, ya que Manolo Márquez avisó que jugarían de entrada once futbolistas diferentes. Será la última prueba antes de iniciar el campeonato el próximo viernes en Mestalla.

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