
El Atlético de Madrid alcanzó las semifinales de la Copa del Rey tras imponerse con claridad al Real Betis (0-5) en La Cartuja, en un encuentro que transmitió sensación de control desde el inicio. El equipo de Diego Simeone firmó una actuación seria, ordenada y eficaz, resolviendo la eliminatoria antes del descanso y mostrando una versión colectiva muy sólida incluso sin la presencia de Julián Álvarez, circunstancia que invita a interpretar el rendimiento del equipo desde el funcionamiento global más que desde la dependencia individual. El técnico estrenaba en la convocatorias las caras nuevas que tanto había esperado, una de ellas desde el once inicial, y el conjunto ganó presencia, ritmo competitivo y seguridad en cada fase del juego, imponiéndose también desde la gestión del partido. El Atlético manejó los tiempos, penalizó los errores del rival y apenas concedió situaciones de peligro reales a lo largo del encuentro.
El partido se abrió pronto. En el minuto 12, un córner ejecutado por Koke encontró a Hancko en el primer palo y su remate terminó en la red tras una intervención defectuosa de Adrián San Miguel, incapaz de blocar un balón que parecía controlable. El Betis intentó reaccionar con un centro-chut de Antony que obligó a intervenir a Musso, pero el Atlético mantuvo el control. El segundo gol llegó en el 30, tras una acción bien elaborada por la izquierda que terminó con un centro raso de Ruggeri y el remate de Giuliano Simeone. Poco después, Lookman, que jugó como si llevara cinco años de colchonero, amplió la ventaja en su debut con una acción individual bien resuelta dentro del área, aprovechando también un contexto defensivo demasiado permisivo.
La segunda parte confirmó la tendencia. En el 62, Lookman inició un contragolpe que Griezmann finalizó con un disparo cruzado ante un Adrián nuevamente poco convincente, sin capacidad para sostener al equipo en ningún momento del partido. El quinto, ya en el tramo final, llegó tras un rechace que Almada aprovechó dentro del área. La elección del portero por parte de Manuel Pellegrini quedó señalada por el desarrollo del encuentro: sin ser el único responsable, el Betis no encontró en su guardameta ninguna intervención que frenara la caída cuando el partido aún estaba abierto. El Atlético, mientras tanto, mostró quizá su versión más completa del curso, un equipo que funcionó como red colectiva y que, sin su delantero más mediático, encontró nuevos superpoderes para generar ventaja y resolver la eliminatoria con autoridad.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.



