Crónica del amistoso: Nápoles 1-0 Barcelona

Miércoles, 06 de agosto del 2014 a las 00:00
1-0: Primera derrota del Barça en pretemporada
Bravo falla en el 80 y provoca la primera derrota
El equipo no mereció perder pero tampoco ganar
Dos goles en tres partidos, pobre balance atacante



Un mal momento de Bravo en su debut azulgrana bajo los palos condujo al Barça de Luis Enrique a su primera derrota, desde luego marcada por ese error terrible del chileno en el minuto 80, cuando un balón muy parable le pasó entre las manos. De otro modo, el equipo habría merecido empatar como mínimo ante un Nápoles que sólo buscó -y encontró- el punto débil del Barça con acciones a la contra. El peso de esa jugada en el minuto 80 fue determinante, sobre todo, porque el Barça tampoco exhibió ninguna capacidad goleadora. Dos goles en tres partidos son un balance pobre incluso para la delantera suplente.

Parecida, por no decir exacta a la del anterior amistoso ante el Niza, fue la insatisfactoria sensación dejada por el Barça de la primera parte, integrado esta vez por los mayores con el único injerto de Munir. Con todo el respeto, ya se echa bastante de menos a A Messi, Neymar y Suárez.

Por lo visto, Rafinha no se siente del todo cómodo en esa posición de 'nueve' que ni es falso ni es de verdad ni acaba provocando el menor desbarajuste en las filas del enemigo.

El duelo previsto

El equipo consiguió un dominio total del partido y del juego, algo que entraba dentro del propio estilo azulgrana y también de la estrategia del Nápoles, más cómodo tratando de contener y sorprender que de disputarle el balón. Benítez no es de los valientes. El resultado, con la defensa del año pasado intacta y el centro del campo con la novedad de Rakitic por Xavi, una monótona propensión del Barça a atacar pero sin ninguna o poca efectividad por el centro. Desde luego el de Luis Enrique se perfila como un Barça más equilibrado, menos expuesto y con las ideas muy claras cuando el contrario está avanzado y se le pueden buscar las espaldas. Una recuperación en forma de contragolpe propició, de hecho, la mejor ocasión antes del descanso gracias a un pase perfecto de Rakitic que dejó a Munir en el 32 solo ante Cabral. Lo poco que se entretuvo le permitió al portero tapar bien y obstaculizar el remate. Munir se pasó un minuto lamentando haber desaprovechado la oportunidad. Tuvo otra poco después, más difícil de ejecución también resuelta por el portero del Nápoles.

El rival también llegó dos veces con peligro, materializando Marek Hamsik un testarazo para que Claudio Bravo, en su estreno, volara hasta su palo izquierdo en una acción verdaderamente espectacular. Había hecho lo más difícil.

Lo aburrido de esta primera parte hizo cambiar los planes de Luis Enrique. A diferencia del amistoso de Niza, donde cambió a todos menos al portero tras el descanso, esta vez mantuvo al 'once' inicial un rato más hasta que en el minuto 60 entraron Ié, Grimaldo, Samper, Sergi Roberto, Halilovic y Sandro, media docena de jugadores para intentar algo más que dominar. Hasta entonces sólo dos disparos de Pedro a puerta habían mejorado ligeramente el rendimiento del canario, falto de aquella seguridad suya en el remate y sobre todo de aquellas eficacia y puntería que le dieron fama, internacionalidad y tanta gloria.

Lo imposible

Como intuyendo su necesidad de recuperar esa confianza lo dejó en el campo un rato más liderando un Barça muy 'pedrista', o sea corredor, entusiasta, ilusionado y a veces desbocado por esa inercia de jugarlo todo como si se acabara el mundo. Sinónimo de juventud que se tradujo en una atractiva ansiedad colectiva. A partir del minuto 70 formaron, con Bravo de 'abuelo' en la portería, un equipo de 10 canteranos.

Curiosamente, sin embargo, el que falló acabó siendo el veterano portero, víctima de una doble jugada muy desafortunada, primero al rechazar mal un balón con los pies, teóricamente su especialidad, y luego con un estrepitoso error al intentar detener el disparo que le dejó a Blerim. Ni blocó ni despejó, arruinando esta premiere suya bajo los palos. Le costaría dormir anoche.

Delofeu, protagonista de dos acciones brillantes, se echó el equipo a la espalda tratando de arreglar una situación tan complicada. Ya no hubo tiempo para más. Sólo para mejorar hasta el 24-A.


FICHA TÉCNICA

1 - Nápoles: Cabral; Maggio (Mesto, min.46), Koulibaly, Albiol, Britos (Choulam, min.46), Jorginho (Inler, min.61), Gargano (Dzemaili, min.72) Callejón (Vargas, min.72, Insigne (Mertens, min.61), Hamsik (Zúñiga, min.72) y Zapata (Michu, min.46).

0 - Barcelona: Bravo; Montoya, Piqué (Edgar Ié, min.60), Bartra (Bagnack, min.75), Jordi Alba (Grimaldo, min.60), Sergio Busquets (Samper, min.60), Rakitic (Halilovic, min.60), Iniesta (Sergi Roberto, min.60), Rafinha (Deulofeu, min.75), Munir (Sandro, min.60) y Pedro (Adama, min.75).

Gol: 1-0: Dzemaili, min.80.

Árbitro: Stephan Studer (SUI). Mostró tarjeta amarilla a Koulibaly (min.42).

Incidencias: Partido amistoso disputado en el Estadio de Ginebra ante 14.852 espectadores. El capitán del Barcelona, Andrés Iniesta, lució brazalete negro con motivo del aniversario del fusilamiento (el 6 de agosto de 1936) del que fuera presidente del club, Josep Suñol.

FUENTE: Mundodeportivo.com