Frenkie, contra sus fantasmas en la ópera de Eric

La irrupción de Eric García como mediocentro y la recuperación de Pedri relegan a Frenkie de Jong, que vuelve a convivir con el banquillo

Tomy Gavaldá
Por Tomy Gavaldá CEO y redactor Miércoles, 10 de diciembre del 2025 a las 16:42

Frenkie de Jong vive un momento de menor protagonismo. El futbolista, que ha sido pieza estructural del equipo desde el arranque de temporada, ha perdido peso en las alineaciones recientes, tanto en LaLiga como en la Champions League. Varias circunstancias han ido encadenándose en su contra: una expulsión ante el Celta que le apartó de la jornada 13, una ausencia por motivos personales frente al Alavés, un episodio febril que le dejó fuera del duelo contra el Atlético de Madrid y, ahora, dos suplencias consecutivas ante Betis e Eintracht. Resultado: desde la jornada 12, Frenkie no ha sido titular en competición doméstica.

MED
DEF

En paralelo, el Barcelona ha encontrado una respuesta inesperada a una necesidad que se convirtió en urgencia. El mediocampo, durante semanas sin brújula por la concatenación de desgracias, reclamaba una figura capaz de sostenerlo. Y fue Eric García quien respondió al llamado. Central por naturaleza y lateral por adaptación, ha terminado ocupando una zona que conoce a la perfección gracias a campañas anteriores. La lesión de Pedri abrió el primer hueco, la gravedad del KO de Pablo Gavi dejó un vacío emocional y competitivo enorme, la recuperación pausada de Marc Bernal impidió una nueva competencia directa por el puesto y la escasa confianza de Hansi Flick en Marc Casadó cerró definitivamente el círculo. La baja reciente de Fermín no hizo más que completar un paisaje en el que Eric fue, casi sin proponérselo, imprescindible en la medular.

Pero ese ascenso repentino no llega desnudo de narrativa. La máscara protectora que cubre su rostro, consecuencia de una fractura nasal, ha convertido a Eric García en un líder pintoresco: un mediocentro inesperado que irrumpe desde las sombras para apropiarse del centro del escenario. Esa imagen, mitad protección y mitad símbolo, le otorga un aura de misterio, como si en el césped actuara un nuevo protagonista que se niega a volver al reparto secundario y quiere hacer suya la obra.

La confirmación llegó en Sevilla, frente al Real Betis: Eric no solo volvió a ser titular, sino que mostró una autoridad impropia de quien apenas está explorando la posición. Y cuando la lógica invitaba a pensar en rotaciones en la Champions, en el exigente duelo ante el Eintracht Frankfurt, Flick insistió con él junto a Pedri en la sala de máquinas. Aquella decisión no fue casual ni circunstancial: fue un mensaje que se prolongó en el descanso: el partido pedía vértigo, desborde por las bandas, y el técnico, lejos de mirar hacia Frenkie de Jong, recurrió a Rashford y reajustó a Raphinha. El neerlandés permaneció en la banda como espectador obligado, viendo cómo el mediocampo seguía funcionando sin él. Solo cuando el doblete de Koundé había apagado cualquier sobresalto y el encuentro transitaba con ventaja, en el minuto 65, Hansi Flick le abrió por fin la puerta del campo.

Hoy, mientras Pedri retoma galones y Eric se emancipa con personalidad en una función que nadie le había reservado, Frenkie asiste a una escena que ha cambiado de protagonistas. No es un aviso definitivo ni un cuestionamiento absoluto, pero sí una señal clara de que nada es eterno en la élite. El Barça ha descubierto que hay otra batuta capaz de dirigir el juego. Y la ópera, ahora, suena con Eric en el foso principal. Y quizá, en ese nuevo reparto, Frenkie vuelve a escuchar ecos de viejos fantasmas: aquellos momentos con entrenadores en los que también vio cómo su influencia se diluía sin previo aviso. Si quiere recuperar el mando, deberá volver a imponerse donde se deciden los grandes partidos: en el césped y bajo los focos.

Tomy Gavaldá

Tomy Gavaldá

CEO y redactor

CEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.