
La carrera de Gerard Moreno se ha convertido en un ejercicio permanente de supervivencia deportiva. Desde la temporada 2018/19, cuando fichó por el club groguet y regresó a casa, el capitán del Villarreal ha atravesado 19 lesiones importantes, otras tantas menores y enésimos regresos al primer plano. Un recorrido áspero, dominado por dolencias musculares, muchas de ellas concentradas en los últimos cinco años, que han fragmentado su continuidad y puesto a prueba algo más que su físico. Cada parón ha exigido reconstrucción, paciencia y una fortaleza mental poco común en un futbolista acostumbrado a ser referencia constante.
La temporada 2025/26 volvió a colocarle frente a ese escenario. Dos lesiones relevantes marcaron su hoja de servicios. La primera le apartó de los terrenos de juego entre las jornadas 2 y 8, en pleno arranque liguero, cuando el Villarreal aún buscaba identidad y equilibrio competitivo en plena restructuración y consolidación de una plantilla que sufrió cambios. Su retorno no fue gradual ni simbólico. En su primera convocatoria ante el Betis fue titular y, desde ese momento, encadenó seis titularidades consecutivas en Liga. Cuatro goles, uno desde el punto de penalti, y una sensación clara: el equipo recuperaba a uno de los futbolistas más influyentes del campeonato. Con Gerard en el once, el Villarreal firmó una racha de un empate y cinco victorias, reforzando su solidez y su claridad ofensiva con un elemento diferencial que parecía haberse congelado eternamente en su juventud. La segunda lesión llegó cuando su peso en el juego era máximo. Se perdió el encuentro de Getafe y, ante el Barcelona, pese a estar convocado, no llegó a participar. El partido, condicionado por la inferioridad numérica, aconsejó prudencia para no someterle a un desgaste innecesario. En la Champions, su gestión ha sido todavía más conservadora, sin titularidades, una ausencia que también se ha reflejado en los resultados del equipo.
De cara a este fin de semana frente al Elche, Gerard podría ser la gran novedad en el once para acompañar a Ayoze. Marcelino no espera con Gerard, aunque la competencia existe, con Mikautadze y Oluwaseyi en la ecuación, pero ambos han ofrecido un rendimiento irregular esta temporada, sin terminar de convencer. A los 33 años, cada regreso de Gerard Moreno ya no se mide solo en goles o minutos, sino en liderazgo, fiabilidad y en la capacidad de volver cuando el cuerpo parece empeñado en negarle continuidad. En el Villarreal, su figura sigue siendo sinónimo de gol y esta temporada, junto con Ayoze, parecen ser la esperanza de la vanguardia amarilla.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

