
Gerard Martín ha pasado en apenas tres semanas de representar una solución estructural para el FC Barcelona a convertirse en el gran damnificado de la Supercopa de España. El torneo no ha hecho sino confirmar una tendencia que ya asomó en el derbi de Cornellà y que el cuerpo técnico ha terminado de consolidar en Yeda: el once de máxima confianza ya no le incluye.
La secuencia es reveladora. En el derbi ante el Espanyol, Gerard fue sustituido en el minuto 63 en un cambio que, por contexto y consecuencia, resultó significativo. La entrada de Pedri obligó a retrasar a Eric García al eje de la defensa, liberó el doble pivote y dotó al equipo de mayor control interior. A partir de ahí, el Barça creció, dominó y acabó marcando los dos goles que resolvieron el partido. Hansi Flick tomó nota.
La Supercopa fue la confirmación. En la semifinal ante el Athletic Club y en la final frente al Real Madrid, Flick repitió la fórmula que le había funcionado: doble pivote con Pedri y Frenkie de Jong, pareja de centrales formada por Pau Cubarsí y Eric García, y Gerard Martín relegado al banquillo. El resultado fue un Barça más equilibrado, más dominante por dentro y campeón del torneo.
El contexto inmediato invita a la prudencia. Frenkie no jugará Copa por sanción y el calendario obligará a rotaciones. Gerard seguirá teniendo minutos. Pero el mensaje competitivo es claro: hoy, en los partidos de máxima exigencia, el técnico alemán prioriza un once que no le contempla. No es un juicio definitivo sobre su rendimiento, sino una decisión técnica temporal. Gerard Martín no ha dejado de ser fiable; ha dejado de encajar en la fotografía actual del Barça de gala. Y en un equipo que ha encontrado estabilidad y títulos, ese matiz marca la diferencia.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

