
El Estádio da Luz dictó sentencia con un 4-2 que trascendió la mera derrota; fue una radiografía descarnada de la crisis que atraviesa el Real Madrid. En ese escenario de hostilidad manifiesta, Rodrygo emergió del banquillo en el minuto 55, con un 3-1 adverso y un guion que parecía claudicar ante el Benfica de José Mourinho. Su irrupción, lejos de ser un epílogo irrelevante, dinamizó un duelo que se había despeñado hacia el caos. Con apenas 28 intervenciones, el brasileño imprimió verticalidad, se asoció con Arda Güler en la periferia y gestó la acción que permitió a Kylian Mbappé maquillar la distancia. Fue un destello fugaz, casi provocador, en una noche que terminó por consagrarse como el paradigma del desorden madridista.
La estadística refleja una actuación tan efervescente como autodestructiva: 14 entregas precisas, dos regates exitosos y una asistencia implícita en el segundo tanto. Sin embargo, el balance se oscurece con cinco pérdidas y una expulsión por doble amonestación en los estertores del encuentro; un exabrupto que no solo clausuró su noche, sino que le privará de la próxima cita europea. La paradoja es punzante: Rodrygo inyectó clarividencia cuando el bloque se desmoronaba, pero su volatilidad emocional terminó por precipitar el colapso.
El horizonte inmediato señala la jornada 22 frente al Rayo Vallecano, una cita que se perfila como el escenario de una revisión jerárquica ineludible. Hasta ahora, Álvaro Arbeloa había blindado la progresión de Mastantuono con una confianza pétrea, apostando por la proyección del argentino incluso en plazas de máxima exigencia y aprovechando, eso sí, las bajas de Rodrygo y Brahim, lesionado y en la Copa África respectivamente. Sin embargo, la brecha de rendimiento abierta en Lisboa ha alterado el orden de prioridades. La titularidad del argentino, hasta ayer incuestionable, se ve hoy seriamente amenazada por la insurgencia de Rodrygo, quien pese a su naufragio disciplinario, demostró poseer un colmillo del que su homólogo carece.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

