
El Spotify Camp Nou explotó en el minuto 66 ante el Levante y la ovación de la noche celebró un regreso. Tras 31 días fuera por una lesión en el bíceps femoral, Pedri volvió al césped y el partido cambió de tono al instante. En el Barcelona de Hansi Flick el orden nace en la sala de máquinas, y su entrada devolvió pausa a un equipo que, pese a haber recuperado el liderato en La Liga, jugaba acelerado y acumulaba secuencias sin control absoluto.
Aún lejos de su pico físico tras un mes en talleres, su actuación tuvo el sello de los futbolistas que entienden el juego un segundo antes que el resto. Firmó un 95% de acierto en el pase, tejió conexiones con naturalidad y juntó líneas cuando el encuentro empezaba a partirse. El ida y vuelta se transformó en posesiones largas y ataques con sentido. Pedri reguló la tensión, administró ventajas y sostuvo una portería a cero que el grupo llevaba semanas buscando.
En apenas 25 minutos y tras relevar a Marc Bernal, acumuló 41 toques y dejó una influencia que se echaba en falta. Sin goles ni asistencias, lideró durante los pocos minutos que estuvo en el terreno de juego el centro del campo. Su entrada coincidió con un triple cambio junto a Fermín López y Ferran Torres, y a partir de ahí el Barça consolidó un dominio de posesión que rozó el 73%. El equipo se instaló en campo rival y redujo al mínimo las transiciones del Levante, cuando este perdía 2-0 y buscaba el gol que les metiera en el partido.
Entre sus intervenciones más determinantes, destacó una recuperación en el minuto 70 que activó una transición peligrosa y, ya en el tramo final, un pase filtrado que inició la jugada del tercer gol, culminado por Fermín con un disparo potente desde media distancia. Más allá de la acción concreta, su lectura del pressing y su capacidad para ofrecer siempre una línea de pase estabilizaron cada fase del juego.
Ahora, el calendario aprieta. El 3 de marzo espera la Copa del Rey y una empresa mayúscula: levantar el 4-0 encajado ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano. La remontada exige precisión en el último tercio y, sobre todo, control absoluto de las transiciones para evitar un golpe que clausure cualquier intento de reacción. Con Pedri, el Barça recupera claridad y dominio de los tiempos, condiciones indispensables para elevar la posesión a su máxima expresión.
Más allá del torneo del KO y su compleja situación, el equipo entra en el tramo decisivo del curso con el liderato en el bolsillo y las eliminatorias europeas a la vuelta de la esquina. A pocas semanas de los octavos de final de la Champions League, el Barça vuelve a tener brújula. Con Pedri al mando, cada partido debe encontrar más rápido su dirección y control.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

