
Atlético de Madrid resolvió con autoridad una eliminatoria que había nacido enredada y se impuso 4-1 al Club Brugge en el Riyadh Air Metropolitano. El 3-3 de la ida obligaba a una noche de alta tensión competitiva. La hubo, sobre todo en la figura de Alexander Sørloth, autor de un hat-trick que despejó cualquier conato de hechizo y dejó al equipo en octavos de la UEFA Champions League (7-4 en el global).
El primer tramo fue de dominio local, con presión alta y circulación paciente. En el 23’, Sørloth abrió el marcador con un zurdazo cruzado tras perfilarse en el costado izquierdo del área. El tanto inclinaba la balanza (4-3 en el acumulado), pero no cerraba la discusión. El conjunto belga respondió con orden y encontró premio en el 36’: Joel Ordóñez, imponente en el juego aéreo, igualó de cabeza en un córner y devolvió la incertidumbre (4-4).
El descanso exigía ajuste. Lo encontró el Atlético nada más reanudarse el juego. En el 48’, Johnny Cardoso capturó un rechazo en la frontal y soltó un derechazo de alta escuela para el 2-1. A partir de ahí, el partido transitó por cauces rojiblancos: mejor ocupación de espacios, vigilancia eficaz de las transiciones y mayor claridad en los metros finales.
Sørloth amplió la ventaja en el 76’, culminando de primera un centro tenso de Ademola Lookman. Fue el gol que quebró definitivamente al Brugge. El tercero del noruego, en el 87’, llegó de cabeza en un saque de esquina, sin oposición. Triplete y mensaje: eficacia, movilidad y lectura de área.
Mientras Sørloth aplastaba “Brujas”, también barría telarañas: las que han acompañado la temporada gris de Julián Álvarez, voluntarioso pero impreciso. No fue su noche, aunque sí la de un equipo que entendió cuándo acelerar y cuándo administrar. Simeone obtiene oxígeno europeo. En marzo, otra historia.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.



