
La vuelta a los terrenos de juego de Davinchi en el Ciutat de València dejó bastante más que un simple apunte en el acta. En un partido que se le complicó al Getafe, resuelto por un cabezazo de Carlos Espí y maquillado por las paradas de Soria desde los once metros, la presencia del joven lateral zurdo durante el último tramo dibujó una idea que merece atención especial. Bordalás, siempre poco dado a repartir minutos por sentimentalismo, recurrió a él en un escenario de exigencia real tras una grave lesión. Y ese gesto, por pequeño que parezca, suele encerrar un mensaje.
Davinchi regresaba después de casi seis meses fuera, tras la operación de menisco en su rodilla izquierda del pasado 21 de octubre. Volvió el lunes 13 de abril, con 18 años y una carga emocional que excedía lo futbolístico por lo sucedido durante su ausencia con fatídicos temas familiares. Pero jugó alrededor de veinte minutos con la naturalidad suficiente para recordar por qué el Getafe se fijó en él el pasado verano, cuando pagó su cláusula al Recreativo sin dudar de lo que podía ofrecer pese a dar un salto a la Primera División.
Su entrada también abre una derivada deportiva evidente en la demarcación, hasta la fecha con un dueño fijo. Juan Iglesias se ha asentado como pieza fiable a pierna cambiada y hoy parece el amo y señor del costado izquierdo, aunque su polivalencia le permite ocupar la derecha o incluso el centro de la defensa cuando el equipo lo necesita. Y en la ecuación, inevitablemente, aparece el nombre de Diego Rico, cuya relación con Bordalás no termina de ofrecer plena armonía y cuyo contrato expira el 30 de junio. En todo ese contexto, Davinchi empieza a asomar como una alternativa con recorrido y, sus minutos en Valencia, por delante incluso que la opción de Diego Rico, deja un mensaje muy evidente de lo que podríamos ver en la recta final de temporada.
Si el Getafe mantiene pulso competitivo hasta el final, la discusión crecerá por pura lógica y Juan Iglesias tendrá a Diego Rico y Davinchi apretándole según el contexto, escenario y necesidades del partido. Pero cuando el calendario afloje o el objetivo se diluya, Bordalás haría bien en darle espacio al futbolista que seguirá la próxima temporada, que necesita seguir creciendo y reencontrarse con su mejor versión sin que el reloj siga pasando en vano en pleno proceso de formación.

Tomy Gavaldá
CEO y redactorCEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.

