La llama de Iago Aspas se apaga lentamente

Giráldez administra el último fulgor del capitán, cada vez más alejado de la titularidad, mientras el celtismo aprende a mirar de otro modo a su gran emblema

Tomy Gavaldá
Por Tomy Gavaldá CEO y redactor Martes, 28 de abril del 2026 a las 14:07

Iago Aspas atraviesa ese tramo de la carrera en el que la leyenda permanece intacta, pero el cuerpo empieza a imponer una letra pequeña que el fútbol rara vez concede tiempo para leer con calma. A los 38 años, con los 39 aguardando en agosto y el contrato venciendo el 30 de junio, el capitán del Celta ya no vive instalado en la normalidad de la titularidad, sino en una administración minuciosa de esfuerzos, gestos y apariciones que Claudio Giráldez mide con la delicadeza de quien sabe que todavía conserva un recurso distinto, aunque ya no pueda exigirle el paisaje completo de otros tiempos.

DEL

La secuencia reciente dibuja con nitidez el nuevo lugar de Aspas en el equipo. No es titular en Liga desde el pasado 12 de enero, en la jornada 19 ante el Sevilla en el Ramón Sánchez Pizjuán, en la que un día fue su casa, y no marca desde aquel Celta-Mallorca en el que firmó dos goles. Su presencia en LaLiga ha quedado reducida a irrupciones desde el banquillo, algunas de apenas diez o quince minutos, con entradas ante Villarreal, Barcelona, Oviedo, Alavés, Real Madrid o Getafe que explican tanto la prudencia del técnico como el declive inevitable de una influencia que durante más de una década ordenó emocionalmente Balaídos. La fotografía estadística, con flechas verdes a partir del minuto 75, 80 u 82, habla de un futbolista convertido en argumento final, más que en punto de partida.

Giráldez lo explicó antes del Villarreal con una mezcla de respeto y resignación: a todos se les hacen cortos los partidos de Aspas, también a él, pero las cargas acumuladas, las molestias en zonas castigadas y la exigencia física de los inicios obligan a reservarlo para momentos en los que su zurda, su pausa y su instinto puedan pesar más que su desgaste. Esa gestión, dolorosa incluso para quien la aplica, marca una transición sentimental para el celtismo, que todavía reconoce en cada control orientado del moañés una forma de pertenencia.

Aspas sigue siendo Iago, pero ya aparece a ráfagas; y quizá ahí reside la melancolía de este final abierto, en comprobar que la llama no se extingue de golpe, sino que pierde altura lentamente mientras todos, entrenador, grada y jugador, intentan proteger el último calor de una época irrepetible.

Tomy Gavaldá

Tomy Gavaldá

CEO y redactor

CEO y administrador de FutbolFantasy.com desde 2011. Programador informático y desarrollador de aplicaciones multiplataforma. Redactor jefe, community manager y streamer.