El Celta apuesta por un papel protagonista para neutralizar a un Athletic que necesita revivir

El Celta visita San Mamés en el peor momento, pero aceptando el desafío. Hace un par de semanas el Athletic estaba hecho unos zorros. Transmitiendo la imagen de equipo cansado, repleto de dudas y sin norte futbolístico. La penúltima posición de la que parte esta tarde era un fiel reflejo de todo. Pero los vizcaínos han tenido 14 días para rearmarse, en lo moral y en lo futbolístico, para quebrar una sequía de triunfos que se remonta hasta el 30 de agosto pasado. Por encima, los vigueses se han pasado todo este tiempo sin seis futbolistas y a mayores las lesiones han comenzado a hacer mella en un equipo que comenzó como un tiro la Liga.
Pero semejante preámbulo no arredra a los celestes del objetivo de seguir creciendo a través de los buenos resultados para asentarse en una zona noble para la que no contaban. Por eso Berizzo planteará una batalla frontal. El argentino ya ha dejado claro que en la posesión del balón está la suerte del partido, una declaración de intenciones que habla de un Celta protagonista. Tanto, que la idea es presionar tan arriba como puedan a su rival. Un planteamiento que no por conocido para el Athletic (por el legado de Bielsa), resulta fácil de contrarrestar.
Para llevarlo a efecto el preparador céltico cuenta con Sergi Gómez como pareja de baile de Cabral, que jugará infiltrado, en el centro de la defensa. Todos los demás serán los mismos del equipo tipo, incluidos Krohn-Dehli y Radoja, que regresaron con 180 minutos en sus piernas tras jugar dos partidos completos con Dinamarca y Serbia sub 21. Su respuesta física en una zona, que se presume, tan conflictiva en el centro del campo, será una de las claves.
El panorama rojiblanco indica todo lo contrario. Salvo la duda de Muniain, que llegó tocado tras su paso por la sub 21, todo lo demás son bazas en el cuaderno de Valverde, incluido un Aduriz que fue baja en el Bernabéu por unos problemas físicos. El Txingurri ha tenido dos semanas para rearmar al equipo, limpiar la mente y repasar los conceptos del juego. De inicio no tiene previsto variar el dibujo y el estilo de juego, algo que estuvo en duda después de recibir una manita a manos del Real Madrid.
Berizzo recela de la calidad de su sala de máquinas y de sus bandas, por eso no quieren darle ni un centímetro. Una guerra de guerrillas.
FUENTE: http://www.lavozdegalicia.es/

