Djukic está decidido a dar la vara de mando al capitán Abel, ya recuperado, para poner la paciencia con el balón La particularidad del duelo del Calderón obligó a retrasar el plan

Orden táctico, líneas juntas y paciencia a la hora de atacar. Esas tres máximas imperan en el libreto de Miroslav Djukic, que desde su primer entrenamiento al frente del Córdoba ha tratado de trasladar esos conceptos a sus futbolistas. El primer reflejo, a la espera de los resultados, se ha visto en la imagen transmitida en sus dos primeros encuentros, ante la Real Sociedad en casa y en la visita al Vicente Calderón. Mañana es la tercera parada ante el Deportivo, el inicio de la liga de los blanquiverdes, como apuntó el técnico serbio en la sala de prensa del Manzanares. Y ahí, ya con un par de semanas de trabajo con el grupo, deben empezar a vislumbrarse todas las ideas que el balcánico ha ido trazando estos días.
Amigo de desvelar muy pronto sus cartas, para tener toda la semana para preparar el partido a conciencia, Djukic parece que ya ha elegido a su patrón de juego: Abel Gómez. El capitán ha rendido a buen nivel en los minutos de las segundas partes que le ha dado el técnico y mañana podría tener su segunda titularidad, tras la cita de Mestalla. El sevillano se dibuja como el único con capacidad de mando para poner esa paciencia en la medular a la hora de mover el balón, además de ser el encargado de iniciar la estrategia cuando está sobre el verde.
Esa idea ya la barruntó Djukic tras ver la aparición de Abel ante la Real, pues su entrada dio otro aire al juego equipo. Sin embargo, la particularidad de visitar el Calderón, donde esperaba un rival que iba a monopolizar la posesión y obligaba a jugar a la contra, retrasó los planes del técnico, que ahora parece decidido a dar otro giro a su planteamiento.
De momento, nada se lo impide. Porque Abel ha superado sin problemas las molestias físicas en el abductor que le obligaron el lunes a retirarse antes de tiempo del entrenamiento. El trabajo intensivo de los fisioterapeutas ya permitió que el capitán trabajara ayer con normalidad con el resto del grupo, según informó el propio club blanquiverde en una nota inusual hasta la fecha.
En la misma también se reflejaba que Eduard Campabadal no estará mañana ante el Deportivo. El catalán sigue sin recuperarse de las molestias que ya le impidieron viajar a Madrid y se mantiene haciendo trabajo en solitario con el recuperador, Esaú Sánchez. De este modo, y vista la nula confianza del nuevo entrenador en Gunino, Iago Bouzón tiene todas las papeletas para seguir una semana más como inquilino del lateral derecho de la zaga.
Una línea, la defensiva, que se podría ver también afectada. El rendimiento en el Calderón, más allá del conocido potencial aéreo del Atlético, no fue bueno, sobre todo en una segunda mitad que emborronó el notable trabajo hecho hasta del intermedio. Djukic probó ya desde el lunes con López Garai en lugar de Íñigo López quizás buscando tener más capacidad para sacar la pelota jugada desde atrás, renegando del juego directo. Pero no está del todo claro qué pueda hacer el técnico, al que de todas maneras le preocupa más que el equipo siga sintiéndose cómodo jugando muy junto y apretando fuerte al enemigo.
A eso ayudó en las últimas citas la presencia de Xisco con Ghilas en la punta de ataque. Mantener al balear o no, así como la entrada de Crespo por Pinillos, son las otras dos dudas de un Djukic que empieza a trazar el plan establecido.
FUENTE: http://www.eldiadecordoba.es/

