Si Hernández entra en el once, Orellana dejará la mediapunta para actuar como extremo diestro. El resto resulta indiscutible, con el ofensivo 4-2-3-1 como sistema táctico.

Apostar por el gran momento de forma que atraviesa Santi Mina o por la presencia física de Pablo Hernández. Es la única duda de Berizzo para recibir al Real Madrid. El canterano le marcó cuatro goles al Rayo Vallecano hace dos jornadas y el pasado domingo provocó el penalti que le dio los tres puntos al Celta en Eibar. Sin embargo, el preparador argentino ha confiado en el Tucu casi siempre que se ha enfrentado a los equipos más fuertes de la Liga. El internacional chileno ha sido titular en seis de los siete partidos que el cuadro céltico ha disputado contra uno de los cinco primeros clasificados.
Si Hernández entra en el once, Orellana dejará la mediapunta para actuar como extremo diestro. El resto resulta indiscutible, con el ofensivo 4-2-3-1 como sistema táctico.
Diario As, edición impresa

