Papy Djilobodji espera que el Nantes acepte la oferta del Celta

El central del Nantes confía en que los clubes alcancen un acuerdo

Viernes, 17 de julio del 2015 a las 12:01

Papy Djilobodji quiere jugar en el Celta. Eso se extrae de las declaraciones que el defensa central senegalés hizo ayer a una radio francesa en las que además de manifestar su esperanza en que su traspaso al club vigués llegue a buen puerto, se defendió de las acusaciones del presidente del Nantes, Waldemar Kyta, en las que le tildaba de desagradecido y de dejar en la estacada a su club.

Djilobodji señaló que en este momento "estamos tratando de encontrar un acuerdo entre los dos clubes», en referencia al Celta y al Nantes, y explicó que la única oferta que está valorando es la planteada por el club de Praza de España. «El Celta está ahí y puso una oferta sobre la mesa, si todo va bien, espero firmar allí", comentó.

En respuesta a las críticas del presidente del Nantes acusándolo de desagradecido, el central argumentó que "no dejo al club en la estacada. Me quedé el año pasado porque el equipo no podía fichar, así que me sacrifiqué cuando tenía ofertas de otros lugares. En los cinco o seis años que llevo en el Nantes nunca he tenido problemas con nadie, todo ha ido bien hasta ahora». El futbolista no entiende la actitud de la dirección del Nantes, reacio a negociar con los vigueses. "No estoy de acuerdo con las declaraciones del presidente. Hay un club que me quiere y que pone dinero. Tengo todavía un año más de contrato, y si el Nantes quiere dinero, este es el último año que puede venderme".

Según avanzó L´Equipe, el Celta había planteado al Nantes una propuesta de 1,6 millones de euros por el traspaso del futbolista de 27 años, y que ha defendido la camiseta del club francés durante las seis últimas campañas. Esa propuesta, sin embargo, resulta más que insuficiente para el club galo, que tiene en mente intentar colocar al jugador en el mercado inglés con el objetivo de conseguir una recaudación más alta. La intención del jugador de marcharse a España, sin embargo, trunca sus objetivos.