Ni Velázquez, ni Sidnei, ni Zou Feddal. A expensas de que fructifiquen los fichajes de como mínimo dos centrales, el refuerzo para la defensa es Simao Mate. El mozambiqueño fue la pareja de Juanfran en el eje de la zaga durante la segunda parte, en la que Lucas Alcaraz apostó por el 4-4-2 en lugar del 5-3-2 del arranque. Pese a su posición natural en el centro del campo, la polivalencia de Simao es una virtud que tanto el entrenador como Manolo Salvador tienen muy presente. Y es que debido a ella lo que está ahora mismo descartado es que sean tres los centrales a fichar, una posibilidad que aun así llegó a barajarse.
Tras el revés con Feddal, al que se descartó por sus exigencias de última hora el pasado miércoles, el club trabaja para que fructifique lo antes posible alguna de las diversas negociaciones que tiene abiertas. Y es que no hay duda de que se trata de una necesidad urgente, puesto que además de la prueba de Simao ayer en compañía de David Navarro jugaron los centrales del filial Cote y Bardanca, ambos recién fichados.
El Levante persigue un cambio radical en el centro de la defensa a raíz de los problemas de la temporada pasada y las salidas de jugadores como Ramis y Vyntra después de las de El Adoua y Héctor Rodas. Dentro de ese giro, más allá de las caras nuevas, Simao podría estar llamado a ejercer un papel importante, ya que por sus características es una opción interesante en función del sistema por el que finalmente apueste Alcaraz.

