SEVILLA FC: Sergio Rico; Coke, Carriço, Kolo, Matos; Krohn-Dehli, Krychowiak, Vitolo, Cotán; Juan Muñoz e Immobile. También jugaron Beto, Carmona, Martínez, Tremoulinas, Nzonzi, Iborra, Denis Suárez, Reyes y Gameiro.
AD ALCORCÓN: Falcón; Nagore, Ramiro Mayor, Carlos Rodríguez, Bellvís; Rubén Sanz, Fausto, Óscar Plano, Pastrana; Alfredo Mayor y Marc Nierga. También jugaron Dani Jiménez, Fede, Fernando, Razvan, David Rodríguez, Antonio Martínez, Álvaro Rey, Sergio Guardiola, Toribio, Adrián y Campaña.
GOLES: 0-1: m. 27, Nierga. 1-1: m. 56, Juan Muñoz.
ÁRBITRO: Melgares de Aguilar (Comité Murciano). Sin tarjetas.
ESTADIO: Campo principal de las instalaciones de Pinatar Arena Football Center (San Pedro del Pinatar). 2.500 espectadores.

La prueba ante el Alcorcón elevaba considerablemente el nivel de dificultad con respecto al primer amistoso en Lorca. Los hombres de Emery se topaban, en esta ocasión, con un rocoso conjunto de la Segunda división, dirigido por Muñiz, tremendamente ordenado y disciplinado sobre el césped. En el once de salida nervionense, dos de los nuevos, Krohn-Dehli e Immobile, y hasta tres canteranos, Matos, Cotán y el ariete utrerano Juan Muñoz. El Sevilla sufrió más de la cuenta atrás durante los primeros 45 minutos. Imprecisiones y descoordinación en los relevos. Y arriba, se mostró inofensivo. Con los cambios, la escuadra de Emery mejoró en la segunda parte, pero en este Sevilla en construcción aún queda mucha tela que cortar. Ya en el arranque del choque, avisó el Alcorcón haciendo sufrir a la pareja de centrales Carriço-Kolo. Carlos Rodríguez remató totalmente solo un córner, pero su cabezazo, por fortuna para los hispalenses, se fue por encima de la portería de Rico.
La primera ocasión clara del Sevilla llegó en el minuto 16. Krohn-Dehli botó magistralmente en la corona del área una falta y Krychowiak se elevó como un titán sobre la defensa madrileña para estrellar su testarazo en el larguero con Falcón totalmente batido. Y diez minutos más tarde, de nuevo el danés, esta vez en un lanzamiento de córner, la puso milimetrada a la cabeza de Carriço, pero su remate se marchó alto por muy poco, besando la cruceta derecha de la portería de Falcón. El Sevilla no estaba cómodo, en cualquier caso, y le costaba un mundo generar y llegar arriba. En el centro del campo, sólo se salvaba Krohn-Dehli, omnipresente y líder, y quizás Cotán con algunos destellos. Muy oscuro Vitolo y voluntarioso Immobile arriba, aunque aún lejos de su mejor forma.
Justo fue en la acción siguiente cuando llegó el jarro de agua fría para los de Nervión. El despiste defensivo de toda la zaga fue importante y el error, en cadena, lo aprovechó bien Óscar Planos para dejársela en bandeja a Nierga, quien batió a placer a Sergio Rico. La zaga sevillista concedió demasiadas facilidades en la jugada. Apenas un remate forzado de Immobile fue el proyecto de reacción que mostró el Sevilla de ahí al término de los primeros 45 minutos. Los de Emery llevaron la iniciativa pero se mostraron incapaces de torpedear el entramado defensivo del Alcorcón.
En la reanudación, Emery cambió la fisonomía del equipo con hasta nueve cambios nada más salir de vestuarios. Los Nzonzi, Denis Suárez, Reyes y Gameiro le dieron de arranque otro aire al Sevilla en la producción ofensiva. Precisamente Gameiro disfrutó de la primera ocasión con un tiro desde la frontal que se fue fuera por centímetros. Los de Emery fueron encerrando poco a poco a su rival en el área, hasta que en el 56 obtuvieron su justo premio merced a la conexión utrerana. Falta sacada rápida por Reyes desde el costado derecho y Juan Muñoz, que fue más listo que nadie, se anticipó a todos para tocar el balón y poner el empate a uno.
Reyes cambió la cara del equipo. El utrerano está fino, inspirado, con ganas. Así es muy difícil pararle. El Sevilla pudo adelantarse en el marcador con otro jugadón del extremo internacional, en esta ocasión partiendo desde la derecha y sirviendo una rosca perfecta a Gameiro que el francés casi logra conectar a gol. No llegó por un suspiro. El Sevilla le metía velocidad al encuentro, imponía su ritmo y su teórica superioridad, pero no conseguía desnivelar el electrónico.
A medida que se acercaba el final, los sevillistas fueron perdiendo algo de fuelle y se volvieron a igualar algo las fuerzas. Incluso pudo ser peor si el zapatazo de Ávaro Rey no pega en el palo derecho de Beto. De lo mejor, aparte de la calidad de Reyes, el ímpetu y el olfato de Juan Muñoz, goleador de la tarde en el Pinatar Arena. Ya fue el máximo anotador del primer equipo la anterior pretemporada. Hay que esperar a que Immobile coja el tono y confiar en que Gameiro sea el Gameiro de siempre. Pero igual, no es tan fácil, como podía parecer, sustituir los 28 goles en total que firmó Carlos Bacca la temporada pasada. Aún es demasiado pronto para saberlo.

