Crónica del amistoso: Betis 0-1 Vitória Setúbal

Mal partido de los verdiblancos

Domingo, 26 de julio del 2015 a las 08:56

Real Betis: Dani Giménez; Molinero, Pezzella, Figueras, Varela; Cejudo, Petros, Xavi Torres, Fabián; Van der Vaart y Rennella.
También jugaron Bruno, N’Diaye, Rubén Castro, Piccini, Álex Martínez, Digard, Portillo y Jorge Molina.

Vitória FC: Raeder; Venancio, Fabio Pacheco, Suk, Costinha, André Claro, Nuno Pinto, William Alves, François, Dani y André Horta.
También jugaron Zequinha, Tavares, Hassan, El Gadi, Al Masri, Marco Costa, Miguel Lourenço.

Goles: 0-1 André Claro, de penalti (34’).

Árbitro: Rodríguez Varela. Amarillas a Cejudo, El Gadi y François.

El Betis sumó su segunda derrota de la pretemporada, de nuevo en tierras onubenses, esta vez ante el Vitoria de Setúbal, de la primera división portuguesa. El cuadro de Pepe Mel no ofreció una buena imagen, apenas tuvo el control de un partido de ritmo cansino y con parones continuos y perdió la cantidad de ocasiones que sí acumuló el jueves en Arcos frente al Athletic, donde había mejorado una imagen que ahora perdió en Cartaya. Ni en la primera mitad ni en la segunda el Betis tuvo opciones reales de llevarse el partido, que se decidió con un gol de penalti tras un error claro de Rennella en su propia área. El Betis, lleno de imprecisiones, tiene mucho trabajo por delante para mejorar. Es el último amistoso en España antes de viajar el lunes a la concentración de Alemania.

En la primera mitad no hubo un claro gobernador del partido. Mel alineó a Van der Vaart, Petros y Pezzella con los teóricos suplentes en función del once que ha venido empleando últimamente. El holandés libre de nuevo y el brasileño, con capacidad para presionar bien arriba. Mientras el Betis comenzó con una ocasión de Van der Vaart que parecía preludio de fiesta pero que no lo fue de nada porque el Vitoria respondió al minuto con un cabezazo que salió fuera por poco, el partido fue caminando entre ciertas imprecisiones y fases de dominio alterno. El Betis se sintió más cómodo cuando buscó asociaciones claras por el centro y algún disparo lejano, pero no tuvo claridad ni en la resta en zonas defensivas ni profundidad para ocupar zonas del terreno de juego que le favorecían. Así, Pezzella fue el mejor en este primer acto por su capacidad para salvar situaciones complicadas que se iban generando por diversas vías de agua en el centro del campo y las alas béticas. Petros dio una imagen muy mejorada cuando recuperó su posición de interior, con anticipación y pases claros a los compañeros. Un disparo lejanísimo de Jordi asustó a Raeder y casi pone el 1-0, pero fue un error clamoroso, propio de delantero en área suya, de Rennella que propició el penalti que sirvió a André Claro para poner el 0-1. El Betis, sin apenas capacidad de reacción y con un Rennella que insistía en cometer fallos se iba al descanso con desventaja.

Tras el receso, Mel activó cambios y situó a Bruno, Ndiaye y Rubén Castro en lugar de Pezzella, Van der Vaart y Rennella. El duelo tenía momentos bruscos tras una dura entrada a Molinero. Levantó de sus asientos Ndiaye con una enorme internada por la derecha que concluyó con un remate cruzado que no fue gol de milagro. Las internadas del franco-senegalés fueron lo único que se salvaron en este tramo central de la segunda mitad, con un Betis que no pasó apuros al tirar bien el fuera de juego y por la atención de Dani Giménez en las salidas, pero que fue partiéndose sin dominar realmente la pelota y con poca presión para buscar el empate. Digard creció en el centro del campo pero el balón no llegaba con claridad para Molina y Rubén. El ritmo del partido no era alto y otra situación de porfía entre Cejudo y Shibli acabó con amarilla para ambos. No había ocasiones, si acaso una para el Vitoria que se cantó como gol y otra en la que Rubén se entretuvo en exceso ante el portero y el Betis dejaba ir el partido, la imagen y el resultado.