
Al regreso ayer por la tarde de Tenerife, el Sporting retornó esta mañana al trabajo en Gijón y lo hizo en la playa, donde fue seguido por gran cantidad de gente, que disfrutó viendo en acción a los rojiblancos. La mañana, de sol, fue exultante.
Tras el pesaje de todos los días y el desayuno en la Escuela de Fútbol Mareo, los jugadores rojiblancos bajaron a la playa de San Lorenzo en una nueva salida de las que cargan las piernas y oxigenan la cabeza. La novedad fue el regreso de Jorge Meré tras sus breves vacaciones, a la vuelta de la consecuión del Europeo con la Sub 19. Tanto él como varios jugadores más se ejercitaron en la zona del "kilometrín". Fue el caso de los futbolistas a los que preventivamente se les quieren evitar sobrecargas por hacer el trabajo en arena.
En la playa, los rojiblancos montaron su cuartel general en la zona del Piles, a la altura de la escalera 13.
Fiel a su libro de estilo, el preparador físico Gerardo Ruiz les preparaó una matinal playera de trabajo físico, con carreras entre las casetas y diversos juegos en la zona de arena seca, que dieron paso luego a carrera continua por la zona de la arena mojada y a diversas series divididos en grupos a lo largo del arenal gijonés.
Para finalizar la jornada matinal hubo el agradecido baño en las aguas del Cantábrico, convertido en todo un clásico del verano gijonés.

