Diario Sur esboza el equipo de Gracia con un once poco definido

Con el mismo estilo, pero sin definirse aún el once, el reto es llegar a la Liga a un gran tono físico

Jueves, 30 de julio del 2015 a las 12:11

Con el mismo cuerpo técnico y sin una revolución en la plantilla (media docena de caras nuevas frente a la salida de otros tantos), no cabe esperar más que una línea de continuidad entre el Málaga de la temporada anterior y el de la actual. Con todo, la disputa ya de los tres primeros ensayos veraniegos, a falta de otros cuatro (ante el San Lorenzo, el Peñarol, el Al-Wasl, y el Lewkhiya) permite ya extraer algunas conclusiones de las intenciones de Javi Gracia respecto al próximo curso.

Descompensación

Uno de los aspectos que ha llamado más la atención hasta ahora es el teórico desequilibrio en la plantilla entre jugadores que pueden actuar por dentro y por fuera en el centro del campo, una vez producida la marcha de los ‘samus’. Gracia cuenta con Horta y Tighadouini como especialistas puros, y de momento no ha recurrido a Juan Carlos en una posición más avanzada. Se esperaba que compensaría este desfase con Duda y Amrabat, pero el luso vuelve a seguir jugando más como mediopunta, y al atacante de origen marroquí lo sigue prefiriendo en la línea de vanguardia. A la postre son Espinho y Juanpi, volantes ofensivos los que siempre están ubicándose en puestos de banda, con libertad en ataque pero con responsabilidad de ayudar a cerrar su costado.

Sin debate en la portería

Hay pocas dudas de que Kameni es el favorito claro para iniciar de nuevo la liga como meta titular. Ochoa deberá decidir su futuro en los próximos días. El primer portero de México se expone a un riesgo evidente de otra temporada en un segundo plano en su club. En cualquier caso, la disputa de la Copa Oro no le ha beneficiado en nada cara a la competencia por una plaza en el Málaga. Será el último en regresar de las vacaciones y apenas tendrá tiempo de reivindicarse.

Cop y Charles, ¿compatibles?

La última gran delantera malaguista fue la bautizada como ‘doble D’, con Dely Valdés y Darío Silva. Ahora ya empieza a hablarse de la ‘doble C’, que en realidad es casi una ‘doble CH’, com Charles y Cop –el nombre del croata se pronuncia ‘chop’–. Los dos ‘nueves’ del equipo pueden ser compatibles. Ante el Friburgo y el Deportivo Cali compartieron plaza en el once durante muchos minutos y, lo que es más importante, se han entendido bien y han visto puerta con facilidad. Cop ya lleva dos dianas, y Charles, una, aunque seguramente la intención de Gracia es que se alinee uno solo de ellos por delante de Amrabat.

Mejora en el juego aéreo

Ante el balance desfavorable de goles en acciones a balón parado del pasado curso, una de las prioridades es defender mejor en estas acciones y sacar más partido en ataque. El fichaje de Albentosa y las posibilidades de Cop y Charles en el remate compensan esta faceta, y queda por conocer si al fin Filipenko, el techo del equipo (1,94 metros), empieza a gozar de confianza. Se ha reclutado también a un buen especialistas en el golpeo, Espinho. Con él o Duda en el campo, el equipo se aseguraría más precisión en las ejecuciones.

El problema de Camacho

Al Málaga no le faltan medios centro. Ahora bien, la baja de Camacho –se espera que no se den nuevas recaídas– descompensa más la línea. Solo queda un especialista defensivo, Tissone. Tras un año casi en blanco, está por verse si Gracia le concede galones a la espera de recuperar al maño. La pareja con Sergi Darder y Recio, que acabó la última campaña no termina de casar bien, con dos jugadores más acostumbrados a tener más libertad ofensiva.

Un once lejos de perfilarse

Sin haberse celebrado Mundial, el verano ha tenido más dificultades para el Málaga en cuanto a los compromisos de sus jugadores con las selecciones. Ochoa, Rosales, Filipenko, Horta y Amrabat no han tenido las mismas vacaciones que sus compañeros. Alguno de ellos se ha incorporado mucho más tarde, de manera que ni siquiera ha entrado aún en las rotaciones de los partidos. Es por ello que el once cara a la Liga sigue muy lejos de perfilarse. Apenas se intuye. Hace un año Gracia ya formó en el primer ensayo, ante el Adelaide United, con un equipo muy similar al que meditaba para la temporada oficial, pero este verano hay numerosos factores que se lo han impedido. Incluso, el Trofeo Costa del Sol (sábado 8 de agosto), la presentación oficial del Málaga, podría dejar de ser un ensayo general, ya que habrá que repartir esfuerzos entre ese partido y el de la víspera en Antequera.

Acelerar la puesta a punto

Más allá de pruebas con las posiciones de los jugadores, el Málaga practicará un juego muy similar al del pasado curso. Tratará de ser protagonista con el balón, pero tendrá muy trabajado su funcionamiento colectivo sin él. El objetivo es comenzar el curso ‘como un tiro’. Estar a un excelente nivel físico para tratar de acumular muchos puntos en la primera vuelta cara a acercar mucho el reto de la permanencia, aun con el elevado listón del pasado curso. Una buena situación clasificatoria da margen para trabajar con más tranquilidad. Un mal arranque introduce más presión a diario. En este sentido, se asume con respeto el calendario inicial, con dos partidos difíciles –el derbi de casa ante el Sevilla y la visita al Barcelona– antes del primer receso, a mediados de septiembre.