Crónica del amistoso: Darmstadt 3-1 Betis

Cejudo marcó el tanto bético

Viernes, 31 de julio del 2015 a las 20:30

Darmstadt 98: Mathenia; Jungwirth, Sulu (Gorka, m. 60), Caldirola, Holland (Díaz, m. 60), Vrancic (Stegmayer, m. 77), Gondorf, Heller (kempe, m. 46), Salier (Ivana, m. 70), Rausch (Stark, m. 77) y Stroh-Engel (Rosenthal, m. 46).

Real Betis: Dani Giménez; Molinero, Bruno, Tarek, Álex Martínez; Xavi Torres, Petros, Fabián; Cejudo (José Carlos, m. 69), Portillo y Rennella.

Goles: 0-1, m. 13: Cejudo. 1-1, m. 23: Jungwirth. 2-1, m. 43: Stroh-Engel. 3-1, m. Rosenthal.

Árbitro: Robert Kampka. Amonestó a Stroh-Engel, Portillo, Cejudo y Petros.

El Betis no termina de carburar. Cierto es que los amistosos de pretemporada están para hacer pruebas, pero el comienzo de la Liga está a la vuelta de la esquina y no se aprecia mejoría en el cuadro bético. Los de Pepe Mel se enfrentaban hoy a un recién ascendido a la Bundesliga y lo cierto es que, a pesar de comenzar adelantándose, nunca dieron la sensación de poder ganar el partido. El Betis se mostró muy pobre en ataque, con escasez de verticalidad y de ocasiones. Y atrás estuvo muy blando. El balón parado mató a un equipo (conformado por los teóricos suplentes) que apenas tuvo la pelota y que, sobre todo en la primera mitad, sufrió demasiado. El tanto de Cejudo al borde del cuarto de hora apenas sirvió ante un Darmstadt que no inquietó en la segunda mitad a pesar del carrusel de cambios realizados. Suena repetitivo, pero la frase de otros amistosos sigue sirviendo: Mel y Macià siguen teniendo mucho trabajo que hacer.

La primera parte no fue nada buena. A los verdiblancos les cuesta arrancar en los partidos, como se ha venido viendo a lo largo de la pretemporada, y hoy no iba a ser menos. El balón fue para el Darmstadt, que desde el inicio encerró a los verdiblancos en su área. El daño llegó a balón parado, con un saque de esquina tras otro, aunque tanto la defensa verdiblanca como Dani Giménez respondieron bien. Tarek, muy errático en otros encuentros, jugó de central y mostró que tiene cualidades físicas muy buenas, pero que le falta todavía mucho para jugar en lo táctico en Primera división.

Los minutos transcurrían y el Betis apenas pasaba del centro del campo con el balón. A los de Pepe Mel, que apostó por salir con los que vienen entrenándose como teóricos suplentes, les costaba hacerse con el esférico y, por lo tanto, las llegadas al área rival apenas se dieron. Pero en medio de la presión alemana el Betis se adelantó en el marcador. Rennella le dejó de tacón un balón a Portillo y el malagueño sirvió para Cejudo quien, tras una gran jugada personal, hizo el 0-1. Demasiado premio para lo que los verdiblancos habían hecho hasta entonces, aunque la alegría no duró demasiado. A los diez minutos, después de la enésima jugada a balón parado, llegó el tanto del empate del Darmstadt. El Betis venía sufriendo mucho en la estrategia y Jungwirth no perdonó en esta ocasión. El partido no cambió a raíz del tanto. Los locales siguieron teniendo la pelota y buscando el gol en saques de esquina o faltas, mientras que al Betis le costaba la misma vida pasar del centro del campo. Y eso que en las dos o tres veces que lo consiguió creó mucho peligro. Así, y justo cuando parecía que las tablas serían el resultado al descanso, llegó otra jugada de estrategia del Darmstadt para que el electrónico reflejara el 2-1. La defensa bética erró al completo y Stroh-Engel puso en ventaja a los suyos.

Teniendo en cuenta que mañana juega el Betis otra vez, Pepe Mel apostó por dar continuidad al once inicial . En este partido no hubo el clásico carrusel de cambios, por lo que tampoco cambió mucho la dinámica tras el paso por los vestuarios. Los alemanes, con ventaja en el marcador, apretaron menos y no disfrutaron de tantas jugadas a balón parado, por lo que el Betis no sufrió demasiado, aunque tampoco se lanzó al ataque. El juego plano continuó en la segunda mitad y hubo que esperar a un disparo lejano de Fabián a la hora de partido para inquietar al portero local. La intensidad del juego bajó bastante a raíz también de los cambios realizados por el Darmstadt, equipo que sí aprovechó el partido para realizar más probaturas. La segunda parte apenas tuvo interés y las ocasiones fueron desaparecieron al ritmo que se acercaba el final del partido. Pero aun así, todavía hubo tiempo para un nuevo gol de los alemanes, que hicieron el 3-1 al borde del pitido final. El Betis encajó una nueva derrota, la tercera de la pretemporada. Y lo más preocupante: dio sensación de no avanzar.