Crónica del amistoso: Sporting 1-1 Almería

El Sporting supera al Almería con la base de la que será la formación titular de la Liga El gol de Guerrero no fue suficiente para conservar la ventaja, con ocasiones para aumentarla, pero con los cambios se diluyó demasiado el equipo

Domingo, 02 de agosto del 2015 a las 15:01

SPORTING: Cuéllar; Lora, Luis Hernández (Meré, minuto 71), Bernardo (Guitián, minuto 71), Isma López (Canella, minuto 62); Pablo Pérez (Hugo Fraile, minuto 45), Sergio (Juan Muñiz, minuto 62), Nacho Cases (Rachid, minuto 62); Guerrero (Mendi, minuto 71), Carlos Castro (Carmona, minuto 62) y Jony (Álex Menéndez, minuto 62).

ALMERÍA: Casto; Míchel Macedo (Marín, minuto 84), Trujillo, Morcillo, Dubarbier (Adri, minuto 84); Fatao, Corona (Azeez, minuto 77); Kike González (Montoro, minuto 72), Soriano (Iván Sánchez, minuto 72), Iago Díaz (Antonio Puertas, minuto 72); y Chuli (Dani Romera, minuto 77).

GOLES: Pablo Fernández (Comité Asturiano). Sin amonestaciones. No añadió nada en el primer tiempo y prolongó en dos minutos la continuación.

ÁRBITRO: 1-0: minuto 53, Guerrero. 1-1: minuto 74, Chuli.

El Sporting ofreció la mejor imagen de la pretemporada, pese a no haber pasado del empate ante el Almería. Guerrero marcó un bonito gol y Hugo Fraile pudo sentenciar, pero la última fase del partido, tras los cambios, redujo el potencial del equipo gijonés.

Abelardo aprovechó para hacer nuevos ensayos con un 4-3-3, aunque el mando en el centro del campo fue de Sergio y Nacho Cases, muy bien respaldados por los centrales, además de disponer de fluidez en las bandas con Isma López y Lora. La movilidad de la delantera se dejaba notar. Jony hace más daño en su banda natural, la izquierda, y fue un continuo problema para Míchel Macedo. Guerrero estaba muy activo, así como Carlos Castro.

A los rojiblancos les faltaba definición en el remate, en un partido que afrontaron con más intensidad, concentración y sentido de la anticipación. El Almería, un equipo de buen toque, giraba en torno al veterano Corona. Tuvo algunos detalles, pero muy pocos en el plano ofensivo. Bernardo tiene una actitud incontestable, sobre todo en el juego aéreo, y Luis Hernández aporta seguridad.

El Sporting pudo marcar, pero le faltó precisión. Un cabezazo de Bernardo dio en el exterior de la red, con un efecto óptico que hizo cantar el gol en algunos sectores del campo. A esta ocasión para marcar se sumaron otras dos de Guerrero y una más de Carlos Castro. El guardameta Casto fue determinante para que no hubiera goles en el primer tiempo, ya que su defensa fue bastante irregular, sobre todo por las bandas. Las subidas de los laterales son una de las armas más destacadas de los rojiblancos.

En esta fase, la banda izquierda estuvo muy activa, pero también Lora se convirtió en un estilete en el último tramo. El empate sin goles no reflejaba la diferencia que hubo en el juego del primer tiempo entre los dos conjuntos.

Tras el descanso, el Almería tuvo una salida más decidida, pero duró poco. El Sporting volvió a estirarse, esta vez con un 4-4-2, con la entrada de Hugo Fraile, y pronto llegó el bonito gol de Guerrero. Nació en un ataque por la izquierda, con dejada a Isma López que no pudo profundizar, por lo que retrasó a Jony, quien sirvió el balón el segundo poste, donde el manchego cruzó por debajo de las piernas del portero Casto.

Mediado el segundo tiempo, Abelardo cambió la alineación con dos bloques de sustituciones. El técnico metió a Carmona en el eje del ataque tras la marcha de los dos delanteros más específicos y volvió a utilizar a Álex Menéndez por delante de Canella, con Juan Muñiz en la posición de pivote, lo que le exige una mayor dedicación defensiva.

El equipo se diluyó, aunque pudo aumentar la ventaja en una clara ocasión de Hugo Fraile, tras un servicio lateral de Álex Menéndez. El onubense adornó en exceso la jugada. A continuación llegó la igualada, en un despeje defectuoso de Juan Muñiz, que acabó en Chuli, quien superó a un Cuéllar sin opciones.

En la fase final, el Almería insistió más en su ataque, con la ambición de ganar, pero no logró su objetivo, pese a que el Sporting ya no era ni la sombra del que parece que será el equipo tipo que afrontará la competición liguera.

El teórico conjunto titular de los rojiblancos se movió con 4-3-3, que parece gustarle más a Abelardo, aunque hay algunos jugadores que acusaban falta de adaptación, con sus características, como es el caso de Pablo Pérez. La ilusión de los técnicos rojiblancos es contar con el tinerfeño Omar Mascarell para completar este dispositivo. También se apreció que Jony es más jugador en la izquierda que a pierna cambiada.

El equipo rojiblanco se defendió bien, con orden y contundencia, para salir con rapidez al ataque. Esa parece que será la línea de la temporada en Primera, pendiente de limar las pérdidas de balón, que en la máxima categoría serán más peligrosas.

En el resto de ensayos, con un estilo más ofensivo, se vieron detalles. Álex Menéndez, por su rapidez, parece estar mejor en la posición de interior, mientras que Juan Muñiz no parece adecuado para ser pivote, sobre todo cuando tiene que aportar agresividad o funciones defensivas para las que no está preparado. Su puesto es otro más ofensivo y con menos riesgos. Para esta función, mientras no haya más incorporaciones, el canario Mandi tiene mejores condiciones de contención, pero es un jugador que está descartado por el cuerpo técnico.

En la diferencia de equipo influyó que los que tienen menos recorrido entraron juntos en la fase final, en la que también el Almería aplicó un carrusel de cambios, lo que le dio un mayor respiro, con los que entraron de refresco.

Pese al empate, el Sporting dejó un buen sabor de boca. El conjunto andaluz, que conserva a casi todo el equipo que bajó de Primera, fue un buen contrincante y una buenas piedra de toque para evaluar las posibilidades de los rojiblancos. El partido desveló cual será la formación tipo o, al menos, la más aproximada, pendiente aún de corregir defectos y aumentar la puesta a punto, que se verá mejor en la presentación en El Molinón, dentro de una semana. De momento, la imagen ofrecida por el Sporting en Luanco fue muy esperanzadora, sin que el resultado la empañe.