Málaga: Aarón; Torres (Iván, minuto 67), Filipenko, Weligton, Boka; Horta, Juanpi, Pablo, Tighadouini; Espinho y Kuki.
Al Wasl: Rashed (Jamal, minuto 75); Yaser Salem, Ismail (Alfarzi, minuto 67), Saleh, Ameen (Tariq, minuto 75); Fabio, Hugo Viana, Ali Salmin, Caio; Kazim (Mohammed, minuto 72), y Edgar Silva.
Goles: 1-0, minuto 48: Tighadouini, en una acción individual. 2-0, minuto 60: Kuki, a pase de Espinho. 2-1, minuto 74: Mohammed. 3-1, minuto 79: Horta remata un centro de Boka.
Árbitro: Gallegos Jiménez (malagueño). Amarilla a Ismail y a Yaser Salem.
Campo: Unos 500 espectadores en El Maulí. Tarde y noche de mucho bochorno en Antequera en el Trofeo Los Dólmenes Patrimonio Mundial. Terreno de juego en irregular estado.
El Málaga acabó imponiendo su jerarquía sobre el Al Wasl dubaití (1-3), pero lo hizo solo en el segundo tiempo, cuando el choque sorprendentemente se descosió en relación al desarrollo de un primer periodo casi sin oportunidades, sin chispa alguna en los jugadores. Sobrevino el cansancio en las filas del cuadro asiático y los jóvenes malaguistas se desataron después. Apareció al fin Tighadouini, con su primer gol y una mejor versión.
'Terror terrorífico en la casa del horror horroroso', fue el nombre de una famosa chirigota del carnaval gaditano, segunda del concurso en 1987. La expresión, exagerada, bien vale para describir los primeros 45 minutos en El Maulí. Al menos fueron para una causa de índole cultural, apoyar a la candidatura del Sitio de El Torcal en su candidatura a ser reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El respaldo del club a la iniciativa es loable. Pero no fue tan acertada la idea de colocar dos ensayos en días consecutivos. Esto obligó a Gracia a forzar en exceso en las rotaciones. La de hoy era la cara 'b' del actual Málaga y solo hubo una sustitución en los noventa minutos (la de Iván por Torres). Mucho han de cambiar los titulares en Antequera para optar al once inicial en la primera jornada ante el Sevilla. El aficionado tiene que pensar en los nombres que no se alinearon como los que tienen más opciones, y que seguramente serán los elegidos en el Trofeo Costa del Sol.
Sin un 'nueve', el once estaba un poco cogido con pinzas. El 'diamante' por pulir de la Academia, Kuki, debutó. No jugó en ninguna de las giras en el extranjero a las que viajó los dos últimos veranos, y se situó arriba, aunque le gusta más ser un segundo punta. Por detrás estuvo Espinho, y Horta y Tighadouini en las bandas, los tres primeros mencionados con cierta libertad para las permutas. Como medio centro se vio esta vez a Pablo junto a Juanpi, el centrocampista más defensivo. El castellonense fue el más aseado con el balón en el primer tiempo, jugando de primeras casi siempre, y el hispanovenezolano, el que protagonizó los únicos remates. Uno lejano y frontal y un intento de 'gol olímpico'.
No hubo para más. Solo para los intentos de Boka (debutó este verano) y Filipenko de sacar el balón de El Maulí o la inoperancia de un Al-Wasl dirigido por el exmundialista y exbético Gabriel Humberto Calderón, colaborador cercano en varios proyectos asiáticos con el director deportivo malaguista, Mario Husillos. Este club, en el que jugó Yeste y al que entrenó no hace mucho Maradona (3,5 millones de ficha y jet privado), apenas planteó dificultades al rival, pese a un once trufado de brasileños en punta y con el magisterio del portugués Hugo Viana (ex del Valencia) como medio centro.
Puede que el bochorno, con cerca de cuarenta grados en plena canícula, el mal estado del césped y el periodo intenso de preparación física no ayuden, pero el partido no respondió inicialmente a las expectativas. Mejoró todo en la segunda parte, cuando el choque se hizo más de idas y vueltas por el cansancio. No tardó en marcar el Málaga. Fue en una acción individual de Tighadouini maniobrando hasta generarse el espacio.
El Al Wasl respondió con sendos intentos de Fabio y de Edgar Silva, pero llegó el segundo tanto malaguista tras un pase de Espinho que supo aprovechar bien Kuki. Todas las dificultades que encontró el equipo en los primeros 45 minutos fueron facilidades después. Hubo buenas opciones para ampliar la cuenta, como una internada de Horta un remate increíble que se le fue alto a Tighadouini a escasos centímetros de la línea de meta, y otro cruzado de Kuki. Los jóvenes se desataron, pero el que recortó distancias fue Mohammed, en un 'mano a mano' con Aarón, y muy poco después llegó el 3-1, con la definición de Horta a centro de Boka.

