
Diego Pablo Simeone se encerró este viernes en el Vicente Calderón para preparar a conciencia el derbi ante el Real Madrid. Era la primera sesión que tenía el argentino para hacerlo (la segunda y última será la del sábado) y dada la importancia del choque, trasladó el entrenamiento al estadio para trabajar con más intimidad e impedir que sus planes saliesen a la luz.
Poco se sabe del once (tampoco habrá muchos cambios respecto al que jugó el miércoles ante el Benfica), pero lo que parece seguro es que el técnico argentino volverá a apostar por su clásico 4-4-2, dejando para otra ocasión el 4-3-3 empleado ante los portugueses.
En esta sesión, Koke trabajó ya sobre el césped, aunque lo hizo en solitario, al margen del grupo. Realizó carrera continua, a buen ritmo eso sí, durante los 15 minutos que el entreno permaneció abierto a los medios de comunicación, aunque tal y como les contó ayer este diario, su participación en el derbi sería un auténtico milagro.
Así, las dudas respecto a la formación inicial están arriba. La defensa parece clara, aunque Siqueira no está descartado, y Gabi y Tiago son fijos en el doble pivote. Saúl y Óliver son los que más papeletas tienen para jugar acostados en la banda, y en la delantera, la gran duda es saber si Simeone sigue apostando por Jackson Martínez o, si para este encuentro, lo hace por un motivado Fernando Torres para quien este choque siempre es especial. Hoy, última sesión en Majadahonda para disipar dudas

