
El puesto de David Moyes corre peligro en Valencia. Pese a que han tratado de ofrecer una imagen de normalidad tras la derrota ante el Atlético, en el club están muy preocupados con la situación, sobre todo después de la decepción que supuso su mala gestión del partido. A esto hay que añadir el malestar con su posterior rueda de prensa en la que dijo que todo parecía funcionar de maravilla, cuando el equipo está empatado a puntos con el descenso con el plantel más caro de su historia.
Jokin Aperribay, su principal valedor, ya no tiene tan claro que deba seguir en el cargo y que si la Real no gana o mejora su imagen en Levante todo parece indicar que será despedido. El presidente está dispuesto a dar su brazo a torcer ante la presión que supone que todo su entorno haya perdido la confianza en el trabajo del preparador escocés.
La mejor demostración de que en el club se ha activado el protocolo de destitución es que ya se han iniciado los contactos con posibles sustitutos para conocer su disposición a aceptar el cargo y, en principio, una propuesta hasta el final de curso. Aperribay, que ha estado en Madrid esta semana, y Loren ya han hablado con uno o varios de los candidatos que manejan. El mejor colocado es Juande Ramos. El manchego está actualmente sin equipo desde que decidiera abandonar en 2014 el Dnipro, donde llevaba cuatro años, al rechazar la oferta de renovación debido a que su familia quería abandonar Ucrania. Su nombre ya figuraba entre las alternativas a suceder a Jagoba Arrasate, pero la Real prefirió empezar un proyecto a más largo plazo como se confirmó con la contratación de Moyes, que firmó hasta junio de 2016.
Juande Ramos tiene 61 años y una dilatada trayectoria de más de 25 años en los banquillos. Sus mayores triunfos los cosechó en el Sevilla, donde se erigió en el mejor técnico de su historia al ganar dos copas de la UEFA, una Copa del Rey, una Supercopa de Europa y otra de España. Tras un decepcionante paso por el Tottenham, el Madrid le contrató para sustituir a Schuster y, pese a que no pudo conseguir títulos ante un intratable Barcelona, logró generarle muchos problemas al cosechar una racha de quince victorias consecutivas. Después llegó su decepcionante y corta etapa en el CSKA y la de Dnipro, en la que firmó un buen trabajo. Desde que dejó Ucrania ha tenido varias ofertas, pero su intención ha sido esperar a recibir una propuesta interesante de un equipo con potencial para entrar en Europa. Y, según confirmaron ayer desde su entorno, la Real se lo parece. Su nombre es el mejor colocado, pero la lista es más amplia.

