
El tiempo entre partido y partido es mínimo y con el enfrentamiento de mañana ante la Real Sociedad, Quique Setién se continúa desgañitando para impregnar su modelo en la plantilla de la Unión Deportiva Las Palmas. Durante toda la sesión de ayer en el Municipal de Maspalomas, el cántabro realizó diversos ejercicios de posesión y salida de balón con los que intentó que los futbolistas comprendieran cómo quiere él que se inicien las jugadas. Luego, en un partidillo a campo completo paró numerosas veces para corregir errores y pulir aspectos de manera individual o colectiva.
El nuevo preparador amarillo insistió en aspectos de creación y que sus jugadores mecanicen algunos movimientos que considera fundamentales en su libreto. Su ayudante y segundo entrenador, Eder Sarabia, también estuvo muy activo durante la mañana y se le vio muy participativo en las órdenes e instrucciones a los profesionales.
La novedad junto al grupo fue Javier Garrido, quien avanza de la gripe, pero, sin embargo, Momo tuvo que retirarse aquejado también de un resfriado. Nabil El Zhar y Alcaraz trabajaron al margen en el gimnasio y Ángel López continúa recuperándose de su lesión de rodilla y ayer elevó la intensidad de sus ejercicios acompañado por el readaptador Jesús Suárez.
En privado. Al término de la jornada de trabajo y tras pasar por la ducha, Quique Setién esperó la salida del vestuario de Sergio Araujo y charló durante algunos minutos con él en uno de los pasillo del estadio de San Bartolomé de Tirajana. En un tono íntimo y personal el entrenador cántabro quiso arropar al argentino, que no pasa buenos momentos de cara al gol.

