
Keylor Navas tiene en vilo a Rafa Benítez. El portero tico volvió a sentir molestias en el aductor durante el encuentro ante el PSG y su presencia para el duelo del domingo ante el Sevilla es más que dudosa. Si el cuerpo médico considera en los próximos días que hay riesgo de rotura, no jugará en el Sánchez Pizjuán. La consigna es clara: riesgo cero a poco más de dos semanas para el Clásico.
Keylor descansó ante Las Palmas y jugó en la Champions porque las sensaciones eran buenas. Sin embargo, la pierna derecha se le volvió a cargar según avanzaban los minutos, hasta el punto de que tuvo que ser Sergio Ramos el que realizara los últimos tres saques de puerta del partido. Navas conoce bien su cuerpo y era consciente de que estaba en riesgo de romperse definitivamente, por eso echó el freno de mano.
Con la pierna dolorida, el partidazo que firmó ante el PSG cobra todavía más mérito. Keylor dejó dos paradones y volvió a transmitir a sus compañeros una seguridad pasmosa. Si no fuera porque cedió los últimos saques a Sergio, nadie se habría dado cuenta de que acabó el partido tocado.
Keylor acudió ayer en su día libre a Valdebebas para tratarse con los fisios del equipo e intentar estar al cien por cien para el domingo. El costarricense está disfrutando de la mejor temporada de su vida y no quiere perderse un solo encuentro, aunque escuchará a los servicios médicos y hará lo que le recomienden. Desde luego, no quiero poner en riesgo su participación en más partidos de los necesarios por una imprudencia.

