Mañana de trabajo regenerativo del Sporting en la Escuela de Fútbol de Mareo tras regresar de Madrid, donde al colosal trabajo defensivo y de contraataque del equipo le sobraron los instantes finales del encuentro en el Calderón, de donde regresó sin un merecido premio.
Fue un regreso sin puntos de madrugada y con dos lesionados. Guerrero evolucionó bien de su lesión de tobillo, mientras que Sergio Álvarez queda a la espera de nuevas pruebas radiológicas, tras las que ya se le hicieron esta mañana, que confirmaron el diagnóstico inicial de luxación acromio-clavicular. Ambos tuvieron que ser cambiados en la primera mitad del encuentro.
En el caso del avilesino (Sergio), tras ser examinado por el doctor Maestro, jefe de los Servicios Médicos del club, y tras las primeras pruebas, está ahora a la espera de otras más específicas. Se le harán mañana. A la espera de ellas, no hay todavía previsiones sobre plazos de recuperación.
En el del manchego (Guerrero), tras abandonar ayer el terreno de juego en camilla, el optimismo es más evidente. Sufre un esguince en su tobillo izquierdo de grado 2. Dado que el próximo fin de semana no hay campeonato liguero por los partidos de las selecciones nacionales, el actual “pendiente de evolución” toma opción de expectativa.
Más previsible parece la recuperación de Canella, tras la elongación que sufrió, mientras que Sanabria, con una rotura fibrilar, obliga a ser más cautos. Su posible puesta a punto estará entre las dos semanas o poco más, según las previsiones iniciales, al límite en todo caso de la visita del Levante.

