
El Atlético de Madrid regresó a los entrenamientos en esta segunda semana de parón por compromisos internacionales. Lo hizo en el Cerro del Espino, de nuevo en familia, con apenas ocho jugadores de campo -Siqueira, Gámez, Lucas, Gabi, Tiago, Vietto, Torres y Thomas- y dos porteros -Miguel Ángel Moyá y Bernabé-.
La novedad más destacada de la sesión fue la presencia de Lucas Hernández, que regresó tras participar en dos partidos contra Inglaterra, con Francia Sub-20. El que no estuvo en la sesión fue Saúl Ñíguez, que está con la selección española Sub-21 para jugar ante Croacia. El centrocampista se incorporó el pasado viernes, más tarde de lo previsto, porque no podía jugar el primer partido con los de Albert Celades, ante Georgia, por estar sancionado.
Por lo demás, para la sesión de este martes se espera ya la llegada de algún internacional, caso más probable el de Jackson Martínez, que se lesionó en el clasificatorio para el Mundial de Rusia que su país disputó ante Chile la semana pasada. El delantero sufre un esguince de tobillo y lo más seguro es que sea baja para el partido de este fin de semana ante el Real Betis, que se disputará en el Benito Villamarin.
En la sesión de este lunes por la tarde, tampoco estuvieron ni José María Giménez ni Juanfran Torres, que siguen con sus programas de recuperación de las dos lesiones musculares que tienen. El central uruguayo pelea por llegar para la cita del fin de semana, es el que lo tiene algo mejor de los dos puesto que Juanfran lo tiene más complicado.

