Tras el descanso ligueroo, el Villarreal afronta un mes con una serie de encuentrosen los que deben certificar su posición en Liga, afianzar sus opciones europeas, y alcanzar la siguiente ronda copera. Marcelino reconocía que es un mes "importante en el que necesitamos mejorar los resultados anteriores", en el que solo se pudo ganar al Sevilla. Habrá rotaciones pero para el partido contra el Eibar de mañana (16:00h), el técnico no va a guardarse nada, apostando por alinear el que viene siendo su once más habitual. Además y a pesar de los problemas en ataque y de la opción de que pudiera resguardar a alguno de sus delanteros, la ida es la de apostar por poner a Soldado y Bakambu.
"De cara a este partido no vamos a dosificar a los delanteros, ya que venimos de un descanso, por lo que en los dos primeros partidos no habrán problemas que jueguen ambos", dijo el técnico amarillo. Además se espera un equipo con Areola, Mario, Bailly, Ruiz y Costa en defensa. Un centro del campo con Bruno, Trigueros o Jonathan y Denis Suárez o Samu Castillejo.

