A pesar de que Rafa Benítez había concedido día libre a sus jugadores tras el desastre del Clásico ante el Barcelona, cuatro futbolistas decidieron acudir a las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Valdebebas y pasar el mal trago de la derrota entrenándose.
Benzema, que fue titular, Casemiro, que estuvo los 90 minutos en el banquillo, y Arbeloa y Lucas que se quedaron fuera de la convocatoria, fueron los únicos futbolistas blancos que se ejercitaron en Valdebebas el día después del naufragio. Pese a no estar obligados, el orgullo pesó más que el descanso y se les pudo ver machacándose de cara al próximo compromiso blanco, ante el Shakhtar en Champions.

