No tiene buena pinta la lesión que Emi Buendía sufrió este mediodía en el Coliseum, ante el Villarreal. En una lucha con Eric Bailly por un balón dividido, el atacante se torsionó la rodilla, cayendo al suelo con gestos de dolor. El jugador no pudo levantarse del césped y fue retirado en camilla aunque luego volvió al césped. El jugador pudo finalizar el partido al no quedar cambios pero con una visible cojera. Se someterá a pruebas en cuanto finalice. Podría sufrir un esguince.

