Toni Kroos volvió ayer a entrenarse con el resto de sus compañeros. Tras faltar a la sesión del miércoles por un proceso gripal, el alemán se mostró totalmente recuperado y todo apunta a que volverá a ocupar su plaza en el once inicial mañana ante el Rayo.
La suplencia de Kroos fue uno de los efectos colaterales que dejó la derrota del Real Madrid en El Madrigal. Rafa Benítez optó por dar entrada en el once a Casemiro, que formó línea de centrocampistas junto a Modric y James. Para muchos analistas, la ausencia de Kroos explicó la falta de control en el centro del campo por parte del Madrid, en especial durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Los blancos echaron en falta la precisión y el toque del alemán, y abusaron de los balones largos, tanto procedentes de los centrales como de Casemiro, con escaso éxito.
Ante el Rayo, todo apunta a un retorno a la titularidad del internacional germano, que, contando el encuentro de El Madrigal, ha descansado entres de los últimos cuatro partidos del conjunto blanco. No viajó a Cádiz en la célebre noche de la alineación indebida de Denis Cheryshev, y también fue reservado en la goleada ante el Malmoe. En el mes de diciembre, sólo ha jugado —los 90 minutos— en otro cómodo triunfo casero, el 4-1 ante el Getafe, en el que firmó su quinta asistencia de la temporada.

