
El Atlético de Madrid comenzó el año como mejor sabe: trabajando. A las once de la mañana, los jugadores rojiblancos ya estaban sobre el césped para preparar el choque de este sábado frente al Levante. Y con ellos, el flamante fichaje del club colchonero: Augusto Fernández.
El Atlético había anunciado un par de horas antes el acuerdo con el Celta y el jugador, que se compromete para lo que resta de temporada y otras tres con los rojiblancos. Y sin tiempo que perder, se vistió de corto para completar su primer entrenamiento como colchonero.
A pesar de ser un recién llegado, Augusto fue uno más a las órdenes de Simeone. Ha llegado en un inmejorable estado de forma y, a diferencia de Kranevitter, que hace ejercicios en solitario antes de unirse al grupo, el ex del Celta de Vigo realizó el mismo trabajo que el resto.
Los compañeros le recibieron con el tradicional pasillo de collejas y luego, el Mono Burgos y Godín estuvieron pendientes de él, explicándole algún ejercicio.

