
La celebración del Celta-Atlético de Madrid del próximo domingo a las ocho y media en Balaídos está en el aire por temor del temporal de lluvia. Las instalaciones de Balaídos (vestuarios, taquillas, tienda y otras dependencias, además de los aledaños) aparecieron anegadas en la mañana del viernes y aunque el auga se achicó antes del mediodía, la disputa de la contienda del domingo dependerá de la evolución del tiempo en los dos próximos días, especialmente en la antesala del partido, ya que si llueve copiosamente en la tarde del domingo, no habría tiempo material para preparar el estadio.
El que resiste por el momento es el campo de juego, que está encharcado y muy blando, pero que por el momento se ha resistido a la inundación del resto del campo y de los aledaños. El Atlético ya está enterado de la situación y no cabe la posibilidad de disputar el partido en otro campo. De no poder jugarse en Balaídos se suspendería.

