
El Atlético de Madrid completó la última sesión de trabajo antes de viajar a Vigo para medirse este miércoles al Celta en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. Diego Simeone dividió a la plantilla en dos grupos, algo que no suele ser habitual en el día previo a un partido, y ambos trabajaron de forma específica.
Por un lado estuvieron los que fueron titulares ante Las Palmas. Si el lunes se dedicaron a ejercitarse en el gimnasio y correr durante diez minutos sobre el césped, este martes también arrancaron el entrenamiento en el gimnasio y después tuvieron fut-volley en el terreno de juego.
Más exigente fue la sesión para los que no estuvieron en el once inicial en Gran Canaria. El lunes se ejercitaron con normalidad y hoy también, realizando ejercicios con balón destinados a salir rápido y tocando de la presión del conjunto rival.
Con Lucas en el gimnasio, con lumbalgia, y Fernando Torres también a cubierto, recuperándose de sus problemas en el tobillo derecho, los nueve jugadores que tuvieron un entrenamiento ‘normal’, porteros al margen, fueron: Gámez, Savic, Siqueira, Kranevitter, Thomas, Óliver, Carrasco, Correa y Jackson. (Siqueira se ha quedado fuera de la lista).
Con Moyá como titular en la Copa, esta podría ser la base del equipo que salga de inicio al césped de Balaídos, aunque ahí faltaría un central y otros hombres con peso en el conjunto colchonero podrían entrar en este once en detrimento de otros que no vienen contando de forma tan asidua.
Saúl no viajará a Vigo por precaución ya que el lunes le retiraron el catéter del riñón que le colocaron cuando, la pasada temporada, tuvo que ser intervenido tras recibir un golpe en el costado en la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Leverkusen,
El ilicitano, que incluso entrenó este martes, está en perfectas condiciones y el domingo podrá estar ante el Sevilla en el Calderón, aunque para este choque no se arriesgará.

