El Real Madrid continúa preparando el encuentro frente al Espanyol del próximo domingo (20:30 h, C+ Partidazo). El penúltimo entrenamiento antes de recibir al conjunto catalán estuvo marcado por el trabajo con balón. Tras completar un intenso calentamiento, los jugadores realizaron diferentes series de sprints de uno contra uno y disparos. Luego pusieron en práctica las paredes, los centros y remates a portería.
Zidane contó con todos los componentes de la plantilla, a excepción de Pepe y Bale. El portugués trabajó en el interior de las instalaciones, mientras que el galés continuó con su proceso de recuperación y se ejercitó en solitario sobre un campo de arena con y sin balón.

